Naturaleza
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Revolución insólita en Uzbekistán: quieren reforestar el antiguo fondo del Mar de Aral, que lleva décadas seco

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Uzbekistán lidera actualmente un ambicioso plan ecológico para devolver la vida al desierto que antes ocupaba el Mar de Aral. Lo que un día fue el cuarto lago más grande del mundo hoy es una llanura árida, salada y tóxica.

No obstante, el gobierno uzbeko y la comunidad académica impulsan una transformación sin precedentes para reforestar millones de hectáreas del antiguo lecho marino.

El ambicioso proyecto de Uzbekistán para recuperar el lecho desierto del Mar de Aral

La crisis ambiental de esta región comenzó en los años 60, cuando un proyecto soviético desvió los ríos Syr Darya y Amu Darya para potenciar la producción de algodón.

Esta decisión redujo el volumen del agua en un 90%, convirtiendo un ecosistema próspero en tierras secas. Actualmente, el desierto cubre el 80% del país y avanza cada año debido a la sequía crónica.

La ciudad de Moynaq ejemplifica esta catástrofe. El antiguo puerto marítimo ahora se sitúa a decenas de kilómetros de la orilla, rodeado de barcos encallados en la arena.

La evaporación del agua dejó capas de arena altamente salinizada y contaminada con residuos químicos de pesticidas y fertilizantes. El viento arrastra este polvo contaminado, lo que genera graves riesgos de salud para la población local y degrada los campos de cultivo cercanos.

Además, la desaparición del lago alteró el clima, provocando veranos más calurosos y secos junto a inviernos extremadamente fríos.

Cómo afectará la reforestación del antiguo fondo marino al clima local de Uzbekistán

Para revertir este daño, diversos sectores de la sociedad uzbeka han pasado a la acción. Estudiantes de la Universidad Estatal de Karakalpak planean plantar árboles en un millón de hectáreas para mejorar la situación medioambiental

Según informa EuroNews, el decano Yakub Amedov confirma que ya cultivan especies como ciruelos, uvas, manzanos, albaricoques y cerezos. Estas plantaciones buscan fijar la arena del lecho seco y evitar que el viento transporte productos químicos nocivos hacia las poblaciones.

Vadim Sokolov, representante del Fondo Internacional para la Salvaguardia del Mar de Aral, defiende que la plantación de árboles constituye la herramienta más eficaz para detener la desertificación.

Este esfuerzo cuenta con el respaldo director del presidente Shavkat Mirziyoyev, quien considera prioritaria la restauración de la región de Moynaq. El objetivo final es transformar un paisaje desolador en un espacio educativo y productivo que recupere parte de la biodiversidad perdida.

Las claves de la estrategia para reforestar el desierto de Aralkum

La escala del proyecto ha crecido considerablemente en los últimos informes. Según datos de la red TV BRICS y la agencia Kazinform, Uzbekistán implementa medidas para reforestar una extensión superior a los dos millones de hectáreas en el fondo del mar.

El agrónomo Aziz Nurbekov explica que la creación de estas áreas verdes es un paso crítico para mitigar los impactos del cambio climático en Asia Central.

Esta iniciativa también fomenta la cooperación internacional. Durante recientes cumbres ambientales, Uzbekistán ha compartido sus prácticas de reforestación en zonas áridas con países vecinos.

La colaboración con Kazajistán resulta fundamental, ya que este país aporta su experiencia en la recuperación de la sección norte del mar. Ambos países trabajan conjuntamente para encontrar soluciones que estabilicen el ecosistema y ofrezcan un futuro más saludable a los habitantes de la cuenca del Aral.