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Agricultura

Un reciente estudio afirma que el 28% de toda la superficie de cultivo de Córdoba está ocupada por olivares

  • Alejo Lucarás
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El cultivo de Córdoba atraviesa una etapa de transformación marcada por la expansión del olivar. La provincia ha incrementado de forma sostenida la superficie dedicada a este árbol durante los últimos años, lo que ha modificado la estructura de su sistema agrario. Este proceso también implica cambios en los modelos productivos, en la gestión del agua y otras cuestiones.

El avance del olivar, especialmente en regadío y en formatos intensivos, está redefiniendo el uso de la tierra en distintas provincias. Córdoba destaca en este escenario por el ritmo de crecimiento registrado y por el peso que el aceite de oliva mantiene en su economía agraria.

Lo dice un estudio: el cultivo de Córdoba se concentra cada vez más en el olivar

Un informe titulado ‘El campo franquiciado: cómo los fondos de inversión han cambiado el olivar español’, elaborado por la organización ecologista Greenpeace con análisis de Datadista, sitúa a Córdoba como una de las provincias donde el crecimiento del olivar ha sido más significativo.

Según el estudio, el 27,78% de toda la superficie agrícola de la provincia ya está ocupada por olivares. Esto significa que casi un tercio de las tierras de cultivo se concentran en un único producto, un fenómeno que refleja el peso creciente del aceite de oliva dentro del sistema agrario provincial.

Durante la última década, el cultivo de Córdoba ha incorporado 38.648 nuevas hectáreas de olivar, lo que convierte a la provincia en la segunda de Andalucía con mayor incremento absoluto. Este aumento representa aproximadamente el 26% del crecimiento total registrado en la comunidad autónoma en ese mismo periodo.

La expansión del olivar también se ha producido a costa de otros usos del suelo. Parte de estas nuevas plantaciones se han desarrollado en terrenos anteriormente dedicados a cultivos como los siguientes:

Cómo el crecimiento del regadío impulsa la expansión del cultivo cordobés

El aumento de los olivares cordobeses no se explica únicamente por la ampliación de superficie. También responde a una modificación del modelo productivo. En este proceso, el regadío se ha convertido en un elemento clave dentro del cultivo cordobés.

En diez años, la provincia ha sumado 30.159 hectáreas de olivar irrigado, lo que supone un crecimiento cercano al 49% respecto a la superficie inicial. Este incremento sitúa a Córdoba como el territorio andaluz donde más se ha expandido el olivar en regadío.

En contraste, el olivar de secano ha registrado un aumento mucho más moderado. En el mismo periodo se añadieron 8.489 hectáreas, lo que representa aproximadamente un 3% de crecimiento.

Este cambio responde a una estrategia orientada a mejorar la productividad. El modelo intensivo y superintensivo combina estos puntos:

El resultado es un sistema que permite aumentar el rendimiento por hectárea y reducir determinados costes de producción.

El modelo superintensivo transforma por completo el cultivo de Córdoba

Uno de los factores que explica la transformación del cultivo cordobés es el desarrollo del olivar superintensivo. Este sistema utiliza plantaciones en forma de seto con densidades que pueden oscilar entre 1.000 y 2.000 árboles por hectárea.

A diferencia del olivar tradicional, que suele contar con árboles más separados y de mayor edad, el modelo superintensivo permite una recolección totalmente mecanizada. Esto facilita cosechas más rápidas y una producción superior.

Sin embargo, la implantación de este tipo de plantaciones exige inversiones iniciales elevadas. Los costes para transformar una finca pueden rondar los 8.000 euros por hectárea, incluyendo la plantación y la instalación de sistemas de riego.

Esta necesidad de capital ha favorecido la entrada de nuevos actores empresariales en el sector. Entre ellos figuran:

El informe menciona casos como De Prado, Elaia o Balam Agriculture, compañías que han participado en la transformación de explotaciones hacia sistemas intensivos y mecanizados.

¿Qué esta pasando con la inversión y el empleo agrario en el campo español?

La evolución que atraviesa el campo cordobés se enmarca dentro de una transformación más amplia del campo español. En los últimos años se ha incrementado el interés del capital financiero por el sector agroalimentario, un fenómeno conocido como ‘agribusiness’.

Este movimiento se refleja en el crecimiento de los fondos de inversión dedicados a la agricultura. Según estimaciones de consultoras del sector, el número de estos vehículos financieros a nivel mundial podría superar los 1.000 fondos, con más de 150.000 millones de dólares gestionados.

En la península ibérica, el volumen de inversión en agricultura también ha crecido de forma notable en los últimos ejercicios, impulsando operaciones de compra de tierras, integración vertical del negocio y desarrollo de grandes explotaciones.

A pesar del incremento de superficie cultivada, el impacto en el empleo no ha seguido la misma tendencia. El estudio señala que Córdoba lidera la pérdida de empleo agrario en la última década, con una reducción cercana al 28,3%.

Este descenso se relaciona con varios factores:

Dicho todo esto y a modo de conclusión, el resultado es un escenario en el que la superficie agrícola dedicada al olivar continúa creciendo, mientras el sector afronta cambios estructurales en su modelo productivo y laboral.