Naturaleza
Medioambiente

Los pescadores españoles están que trinan: Marruecos aún exporta pescado capturado con redes prohibidas en el Mediterráneo

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Los agricultores españoles ya se quejaron de las malas prácticas de Marruecos y de cómo afectaba al sector. Ahora ha llegado el turno de los pescadores debido a que el país africano sigue utilizando una práctica que destroza el medioambiente y que está prohibida.

Y es que los pescadores de Marruecos siguen utilizando redes de deriva para capturar pez espada en el mar de Alborán, un método prohibido desde hace muchos años.

Pero lo que más escuece a los pescadores españoles es que esos peces acaban entrando en el mercado europeo, con nuestro país como principal punto de entrada de las exportaciones marroquíes de pez espada.

Marruecos sigue enviando a España pescado capturado con métodos ilegales

El problema con Marruecos y otros países africanos es que Europa les permite enviar sus productos a España pese a que no cumplen con una normativa que los productores locales están obligados a acatar. Exactamente eso es lo que ocurre con las redes de deriva.

Los pescadores españoles ya no utilizan estas redes que quedan suspendidas en la columna de agua y se mueven con las corrientes, de forma que los peces quedan atrapados al cruzarse con ellas.

El motivo por el que se ilegalizaron es que no seleccionan qué pez capturan. Aunque se usen para atrapar grandes especies, también pueden llevarse por delante otros animales que no son objetivo de la pesca.

En teoría Marruecos también prohibió el uso de redes de deriva, pero los pescadores españoles están que trinan, ya que continúan usándolas en el mar de Alborán.

No es un caso puntual, sino una práctica común de los pescadores de Marruecos tanto en la zona africana como en las zonas económicas exclusivas de España en el mar de Alborán.

Qué hace que los ecologistas y pescadores odien las redes de deriva

El mar de Alborán no es grande, pero tiene un impacto ecológico descomunal. Pese a representar una parte pequeña del Mediterráneo, concentra una gran diversidad de especies y actúa de transición con el Atlántico.

Por ahí se mueven peces espada, atunes, tiburones, cetáceos y tortugas marinas. Por eso una red de varios kilómetros puede convertirse en un problema que va mucho más allá de una captura concreta.

Las redes de deriva actuales son más pequeñas que las grandes redes industriales de hace años, pero causando daños graves. Algunos españoles afirman haber visto herramientas de unos 5 kilómetros, con casos de entre 3 y 10 kilómetros.

Estas redes pueden enmallar delfines, tortugas, tiburones, peces luna, rayas o incluso ballenas. Además, si se pierden o se abandonan, pueden seguir matando durante años como redes fantasma.

Por qué los pescadores españoles ya no soportan a los de Marruecos

Más allá del problema medioambiental, lo que ha hecho estallar a los pescadores españoles es la parte económica. Hay que tener en cuenta que gran parte de los desembarques marroquíes de pez espada se destinan a la exportación.

España destaca como principal importador, con volúmenes equivalentes al 78,8% de los desembarques de pez espada declarados por Marruecos. Además, España también figuramos como proveedor relevante de productos de pez espada dentro de la Unión Europea.

Por si fuera poco, Marruecos está aprovechando un agujero en la trazabilidad, ya que parte del pez espada capturado con redes de deriva podría registrarse como pescado con palangre, una práctica legal.