Naturaleza
Embalses

Nadie lo vio venir: el embalse catalán con una iglesia sumergida que tuvo que aliviar agua tras superar el 90% de capacidad

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Muchas informaciones sobre embalses se centran en la sequía o en niveles bajos, pero en este caso el enfoque es distinto y claramente más positivo. Una de las infraestructuras hidráulicas más críticas de Cataluña ha tenido que liberar agua de forma controlada tras superar el 90% de su capacidad para mantener la seguridad de la presa.

Este embalse no destaca por restricciones recientes, sino por una imagen muy concreta y reconocible: una iglesia que permanece sumergida bajo el agua y que vuelve a desaparecer casi por completo cuando el nivel se recupera.

El embalse catalán supera el 90% y obliga a liberar agua mientras vuelve a cubrir la iglesia sumergida

El embalse de Sau, ubicado en Vilanova de Sau, Barcelona, ha superado a comienzos de mayo de 2026 el 90% de su capacidad y ha obligado a los gestores hidráulicos a actuar para evitar riesgos. Los datos en tiempo real sitúan el volumen en torno a los 149,5 hectómetros cúbicos, lo que equivale a más del 90,5% del total.

La subida ha sido rápida. En apenas unos días, el nivel pasó de estar por debajo del 89% a superar el umbral que activa maniobras de regulación. Los técnicos han optado por trasvasar agua hacia el embalse de Susqueda y abrir mecanismos de alivio de forma preventiva.

El incremento responde a un episodio de lluvias intensas y continuadas durante la primavera, combinado con el deshielo en el Pirineo. El terreno ya saturado ha facilitado que el agua llegue directamente al sistema del río Ter, del que Sau es la primera gran reserva.

La consecuencia se ve en la iglesia de San Román de Sau. Durante la sequía quedó completamente al descubierto y ahora vuelve a quedar cubierta por el agua. Sólo la parte más alta del campanario asoma en algunos momentos, según las variaciones puntuales del nivel.

La Agencia Catalana del Agua ha coordinado las maniobras para mantener el equilibrio del sistema Ter-Llobregat. Sau actúa como embalse de cabecera y recibe las crecidas antes que el resto, por lo que su gestión resulta clave para evitar problemas aguas abajo.

Por qué el embalse de Sau es clave para el agua en Cataluña

El embalse de Sau juega un papel central en el suministro de agua en Cataluña. Forma parte del sistema Ter-Llobregat, que abastece a más de cinco millones de personas, incluyendo el área metropolitana de Barcelona y otras comarcas densamente pobladas.

El nivel actual garantiza reservas suficientes a medio plazo, algo especialmente relevante tras los últimos años marcados por restricciones. Cuando Sau alcanza cotas altas, el sistema gana margen para afrontar periodos secos sin medidas severas.

Además del abastecimiento, la presa regula el caudal del río Ter. Cuando las lluvias son intensas, Sau actúa como barrera de contención y evita que el agua descienda de golpe hacia municipios situados río abajo, reduciendo el riesgo de inundaciones.

La infraestructura también produce energía hidroeléctrica. La acumulación de agua genera presión suficiente para mover turbinas y aportar electricidad a la red, lo que refuerza su papel dentro del sistema energético regional.

El propio paisaje del embalse tiene un valor añadido. Sau funciona como un indicador visual del estado hídrico de Cataluña. Cuando la iglesia emerge por completo, la imagen refleja escasez. Cuando queda sumergida, como ahora, transmite justo lo contrario.

El aumento del nivel también reactiva la actividad económica local. El entorno recupera su atractivo para visitantes y permite retomar actividades náuticas, rutas y turismo rural en la comarca de Osona.