Naturaleza
Agricultura

El ADN de lentejas canarias conservadas en roca volcánica permite a los investigadores crear cultivos más resistentes a la sequía

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Un estudio científico español ya demostró que los cultivos sin químicos resistían mejor la sequía. Ahora en Canarias han apostado por usar semillas de lenteja antiquísimas para luchar contra el cambio climático.

El trabajo está liderado por científicos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que han destacado cómo las lentejas canarias lograron conservarse en silos aborígenes excavados en roca volcánica.

Según destacan en el estudio Ancient DNA from lentils (Lens culinaris) illuminates human-plant-culture interactions in the Canary Islandsese ambiente fresco y seco permitió preservar el ADN y abrir una vía para la mejora genética de la legumbre contra la sequía.

El ADN de las lentejas canarias puede cambiar la lucha contra la sequía en la agricultura

Para este estudio, los científicos han analizado lentejas procedentes de silos arqueológicos de Gran Canaria. Los habitantes los excavaban hace 2.000 años en la roca volcánica para mantener las semillas protegidas, frescas y secas.

Justamente es ese estado de conservación lo que ha permitido recuperar información genética de un cultivo milenario. Según el estudio firmado por Jenny Hagenblad, Jacob Morales, Rosa Fregel, Pedro Henríquez-Valido, Matti W. Leino, Amelia C. Rodríguez-Rodríguez y Jonathan Santana, es la primera vez que se logra trabajar con ADN antiguo de lentejas de este tipo.

Para lograrlo han tenido que combinar secuenciación genómica y genotipado para comparar las semillas con lentejas actuales de Canarias, España y Marruecos. La conclusión es que las lentejas indígenas siguieron cultivándose en las Islas hasta la actualidad.

De hecho, este estudio también tiene una lectura histórica, ya que la documentación escrita de exploradores europeos y textos posteriores a la conquista no mencionaba el cultivo de lentejas, pese a que la genética demuestra su continuidad.

Por qué las semillas indígenas de Canarias pueden ayudar contra la sequía

En España ya existen investigaciones para aumentar la producción de lentejas, pero este estudio abre una nueva vía para la lucha contra la sequía en los cultivos.

Hay que tener en cuenta que las lentejas de las poblaciones prehispánicas estaban preparadas para crecer en climas secos y cálidos, parecidos a los que caracterizan muchas zonas del Archipiélago.

Lo importante es que su ADN puede aportar pistas útiles para seleccionar o mejorar variedades capaces de soportar mejor el estrés climático.

De hecho, preservar las lentejas de cada isla es vital porque esa diversidad genética puede ser valiosa para el futuro de la agricultura. Es decir, no se trata sólo de conservar una reliquia gastronómica, sino de mejorar los cultivos.

El objetivo no es sustituir a los cultivos actuales, sino ampliar el catálogo genético disponible para crear semillas de lentejas más resistentes a la sequía. Disponer de nuevas variedades puede ser diferencial.

Cómo han sobrevivido las semillas de lentejas más de 2.000 años en Canarias

Más allá de la aportación científica, a nivel arqueológico es espectacular ver cómo unas semillas se han conservado durante miles de años. Al parecer las trajeron desde el norte de África en torno al siglo III.

La continuidad del cultivo de lentejas indígenas es muy llamativa porque la conquista europea transformó la sociedad canaria. Sin embargo, siguieron formando parte de la agricultura local.

La teoría de por qué se produjo este fenómeno apunta a la buena adaptación de la semilla al clima y a la transmisión de conocimientos agrícolas dentro de las comunidades indígenas.