Mundial
Mundial 2026: grupo H

Cabo Verde se agranda y también pincha la ilusión de Uruguay

El equipo de Bubista vuelve a arrancar un empate histórico y sigue invicto en el Mundial

Ante los de Bielsa mostraron sus capacidades ofensivas

Uruguay no ratificó su condición de favorita y debe ganar a España para pasar de grupos

Cabo Verde vuelve a pasar por encima de la mística y las tradiciones. También de la inferioridad que se le presuponía ante Uruguay, a quien le arrancó otro empate (2-2) histórico. Demostró que no solo es un equipo que se refugia alrededor del mediático Vozinha, que también sabe poner en apuros al portero rival. Que se lo pregunten a Muslera. Lenini de un zapatazo y Varela a puerta vacía, castigaron los errores impropios de un portero de 40 primaveras. Se dice pronto. Araújo y Canobbio evitaron un bochorno de época para Uruguay, que, no obstante, se mete en un lío. La licencia para soñar de Cabo Verde se carga de argumentos. Pobre del que intente robarles la ilusión.

La imagen habla por sí sola. Luis Suárez se lamenta en el palco, mientras apuraba los últimos sorbos a su mate. Diego Godín hacía el gesto del cuchillo entre los dientes como diciendo ‘es lo que les ha faltado’ o ‘así ha jugado Cabo Verde’. Tomen como válidas cualquiera de las dos interpretaciones porque Uruguay, que venía avisado por España, fue diluyéndose a medida que avanzaba el partido. Mientras que Cabo Verde se batió con la ilusión de un becario. Se pudo ver en los rostros de los caboverdianos, llenos de lágrimas en cada gol y pletóricos tras escuchar el pitido final.

Uruguay y, por qué no decirlo, también su histórica trayectoria mundialista, quedan pendientes de un hilo. A la última jornada llegan con la obligación de ganar para pasar la fase de grupos. Y deben hacerlo ante España. Palabras mayores. De lo contrario, quedarían destinados a echar mano de la calculadora por si pueden acceder a dieciseisavos vía mejores terceros o, lo más probable, quedar eliminados en la fase de grupos por segundo Mundial consecutivo. Dramático.

Bielsa dejó a Darwin Nuñez de inicio en el banquillo y apostó por Canobbio en banda. Valverde gozaba de libertad y Bentancur escoltaba a todos. Un plan sin fisuras. Claro que no contemplaba que la barrera uruguaya se abriera en una falta y todavía menos que el disparo de Lenini fuera sobrado de potencia y colocación. Para cuando Muslera quiso reaccionar, el banquillo de Cabo Verde ya celebraba. Primer gol de siempre del combinado africano en un Mundial.

Poco a poco, fruto de no encontrar el camino a llegar a Vozinha, Uruguay se fue encomendando a los latigazos de Valverde. Tan caudalosos como faltos de dirección. Hasta que el premio fue doble en apenas dos minutos. Araújo encontró un balón muerto y Canobbio empujó a placer una dejada de Araújo. Ambos centros del mismo, de Valverde.

Pero Uruguay, que es de esas selecciones cargadas de expectación, le entró el ansia. Entre Olivera que dio un mal pase y Muslera que salió sin pensar, el gol quedó servido en bandeja a Varela. Y ya no se movió nada. Cabo Verde depende de sí mismo para superar la fase de grupos. Una victoria contra Arabia y hará historia.