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Los expertos en mascotas lo tienen claro: si tu gato hace esto, mejor llévalo al veterinario y sin tardar mucho

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

La comunicación de los felinos a veces puede ser confusa, pero un cambio brusco en su vocalización siempre esconde algún motivo. Cuando un gato doméstico incrementa sus maullidos, los dueños deben estar atentos ante la posibilidad de un problema subyacente. Según explican los especialistas de Pets Care, este fenómeno suele responder a alteraciones en la salud, desajustes emocionales o modificaciones drásticas en el entorno del animal que exigen atención inmediata.

Identificar la raíz de este maullido excesivo permite asegurar el bienestar de nuestra mascota antes de que la situación empeore. No se trata simplemente de  llamar nuestra atención, ya que se trata de su forma de comunicación para transmitirnos su malestar físico o inseguridad.

¿Por qué tu gato maúlla mucho y cuándo acudir al veterinario?

La respuesta a este aumento en la actividad comunicacional está, en gran medida, en el estado físico del animal. Un veterinario debe realizar una revisión completa si el felino vocaliza de forma persistente, ya que el dolor por artritis, lesiones internas o problemas dentales puede disparar esta conducta.

Basados en la información de Pets Care, patologías como el hipertiroidismo, la insuficiencia renal o las infecciones urinarias provocan que el animal se sienta desubicado o dolorido. De esta forma, solo puede manifestar su queja a través de sonidos constantes que antes no emitía.

El proceso de envejecimiento también juega un papel crucial en este comportamiento. Los expertos señalan que el deterioro cognitivo en ejemplares ancianos genera desorientación nocturna y ansiedad. Si el animal presenta además pérdida de peso, cambios en el apetito o alteraciones al usar su bandeja sanitaria, es urgente visitar una clínica veterinaria.

La detección temprana de enfermedades como la hipertensión sistémica evita complicaciones graves que podrían poner en riesgo la vida de tu felino.

La salud mental de los gatos

No siempre la causa es orgánica, pues el componente psicológico influye directamente en tu mascota. Los gatos son animales de costumbres fijas, por lo que sufren ante las mudanzas o la reubicación de los muebles. Un maullido insistente tras un cambio de residencia refleja el estrés que siente el felino al perder sus referentes territoriales.

La llegada de nuevas mascotas o personas desconocidas a la vivienda también actúa como un detonante de inseguridad.

La búsqueda de atención es otro factor que los cuidadores deben gestionar con cautela. A veces, el felino aprende que al vocalizar recibe comida o premios fuera de su horario habitual. Si el comedero está vacío o si el animal siente soledad, utilizará su voz para reclamar interacción social o juego. Para mitigar estas situaciones, conviene seguir una serie de pautas básicas:

Qué significa que un gato pida comida sin parar

Cuando el interés por el alimento se vuelve obsesivo y va acompañado de vocalizaciones, la causa puede ser un simple hábito aprendido, aunque también podría ser un síntoma clínico.

Los expertos advierten que, si el gato demanda comida constantemente a pesar de ingerir sus raciones, el hipertiroidismo podría estar acelerando su metabolismo.

En otros casos, un simple desajuste en el horario de comidas genera la ansiedad suficiente para que el animal no deje de maullar hasta ver su plato lleno.

Como dueños, en este caso, es necesario mantener la disciplina en las horas de ingesta, ya que esto ayudará a diferenciar cuándo es un capricho por más alimento de una necesidad médica real.