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Parla dilapida 3 millones al año en el mantenimiento de una piscina deteriorada e inaccesible para discapacitados

El mantenimiento tiene un coste anual de 3 millones de euros y las instalaciones no garantizar un servicio digno

El Gobierno socialista de Parla destina más de 3 millones de euros anuales al mantenimiento de la piscina municipal Francisco Javier Castillejo, una instalación que, a pesar del millonario desembolso, presenta un estado de abandono generalizado y que incumple la normativa de accesibilidad para personas con movilidad reducida.

El interior de la instalación refleja años de dejadez. Los vestuarios presentan estructuras y puertas completamente deterioradas, con piezas oxidadas y clavos expuestos que suponen un riesgo físico directo para los usuarios. A ello se suman rincones sin limpiar, ausencia de asientos utilizables y grifos inservibles que no permiten regular la temperatura del agua.

La situación de los aseos no es mejor: inodoros dañados o directamente desaparecidos y puertas condenadas que impiden el acceso seguro a los baños completan un panorama de abandono que resulta difícil de justificar cuando el contrato de mantenimiento supera los 3 millones de euros anuales.

Incumplimiento de la normativa de accesibilidad

Uno de los aspectos más graves que presenta la instalación es la situación de las personas con discapacidad. La supuesta zona adaptada para usuarios con movilidad reducida no cumple los requisitos básicos exigidos por la ley, y los vasos de la piscina carecen de las zonas de accesibilidad obligatorias según la normativa vigente.

Una piscina municipal que recibe semejante inversión debería garantizar el acceso universal sin excepción, pero la realidad de sus instalaciones desmiente cualquier esfuerzo real en ese sentido por parte del Ayuntamiento. El incumplimiento no es un detalle menor: la accesibilidad en instalaciones públicas es una obligación legal, no una opción.

El deterioro no se limita al interior. El área destinada a los menores presenta un estado lamentable que puede comprometer su uso seguro, con unas condiciones que deberían ser motivo de preocupación para cualquier padre que decida llevar a sus hijos a la instalación este verano. El merendero y las zonas comunes acusan igualmente la falta de mantenimiento y limpieza, con un aspecto general de abandono que se extiende por todos los exteriores de la piscina.

Un coste de 3 millones sin contraprestación real

La instalación supone un coste de más de 3 millones de euros anuales para los vecinos de Parla, una cifra que debería garantizar unas condiciones óptimas de uso y seguridad. Sin embargo, el estado actual de la piscina Francisco Javier Castillejo impide ofrecer un servicio seguro y accesible a las familias que deseen disfrutar de ella durante los meses de verano. Un despilfarro que el gobierno municipal del PSOE en Parla tendrá que explicar a sus vecinos.