Ni centros comerciales ni piscinas: los cinco refugios climáticos gratis de Madrid para sobrevivir a la ola de calor
El Círculo de Bellas Artes o Matadero Madrid entre los refugios climáticos para la ola de calor en Madrid
España encara los días más duros del calor antes de un giro atmosférico que cambiará el tiempo desde el viernes
El chorro polar cambiará el tiempo en solo cuatro días tras el calor extremo
España ha pasado una semana en la que el calor se ha notado incluso antes de salir de casa. Con temperaturas que en Madrid han llegado a estar cerca de los 40 grados, noches complicadas y calles que, a ciertas horas, eran imposibles de pisar, la reciente ola de calor ha llevado a que mucha gente busque lugares y alternativas para pasar el rato sin gastar dinero y sin tener que meterse en un centro comercial y aunque parece que las temperaturas bajan ya a partir de hoy viernes, el verano no ha acabado así que toma nota de estos cinco refugios climáticos gratis de Madrid para sobrevivir a cualquier la de calor.
No son una novedad absoluta, pero este verano están teniendo bastante más protagonismo ya que básicamente son espacios públicos donde puedes estar tranquilo, con sombra o climatización, sin obligación de consumir nada. Lo interesante es que no todos funcionan igual si bien algunos están pensados para trabajar, otros para leer, y otros simplemente para descansar. Y eso hace que cada vez más gente los esté incorporando a su rutina durante los días de más calor.
Círculo de Bellas Artes
El Círculo de Bellas Artes repite con su Refugio Climático, pero este año el enfoque cambia un poco. El Salón de Baile, que tiene capacidad para 750 personas, se convierte en una especie de plaza interior donde puedes pasar bastante tiempo sin notar el calor de fuera. Hay varias zonas diferenciadas, algunas pensadas para trabajar, con mesas, enchufes y conexión WiFi. Otras son más informales, con juegos de mesa o espacios para leer sin prisa. También hay un rincón más tranquilo para quien simplemente quiere sentarse. Y luego está el detalle curioso: la guardería de plantas. Si te vas unos días, puedes dejarlas allí. No es lo primero que uno espera encontrar en un refugio climático, pero tiene bastante sentido viendo cómo está planteado todo el espacio.