Internacional

Nuevos heridos e intercambio de gases lacrimógenos y cócteles molotov en Caracas

La violencia ha vuelto a las calles de Caracas, si es que en algún momento se ha ido entre ‘la madre de todas las marchas’ de este miércoles —que se saldó con tres muertos, medio centenar de heridos y unos 500 detenidos— y la convocada para este jueves por los dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD). Lilian Tintori, esposa del preso político y líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, ha reclamado «paren la violencia, no tiren más bombas» exhortando personalmente a Nicolás Maduro que «dé la orden de bajar los fusiles».

A pocos metros de Tintori, uno de los manifestantes ha resultado herido en la cabeza al recibir el impacto de un bote de gas lacrimógeno lanzado por los agentes antimotines de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) de la dictadura de Maduro.

En el este de la capital, miembros de las fuerzas de seguridad y manifestantes se han enfrentado en un cruce de bombas lacrimógenas y cócteles molotov. Por ese sector este marchaban miles de opositores contra el presidente Nicolás Maduro, luego de tres semanas de violentas protestas que dejan ocho muertos.

Una batería de gases era lanzada por la policía, que estaba haciendo retroceder, apoyados con un camión blindado, a los manifestantes en Chacaíto, en el acceso a la estratégica autopista Francisco Fajardo.

Un grupo de jóvenes manifestantes con los rostros cubiertos con pañuelos y capuchas les respondía con cócteles molotov y piedras, constaron periodistas de la AFP. Un helicóptero de la Policía sobrevolaba la zona.

«¡Libertad!», pero también insultos, como «¡malditos!» y «¡cobardes!», les gritaban algunos a los efectivos policiales, protegidos con chalecos, cascos y escudos antimotines.

Con tanquetas y barreras metálicas, contingentes de policías y militares fueron desplegados en vías importantes de Caracas y otras ciudades, y en zonas donde el miércoles hubo disturbios en una multitudinaria movilización opositora que exigió elecciones generales, también disuelta con bombas lacrimógenas.

En esa jornada murieron un adolescente de 17 años en Caracas y una joven de 23 en San Cristóbal (ciudad fronteriza con Colombia) y un militar en las afueras de la capital.

Entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves se registraron disturbios y saqueos en sectores como El Paraíso. Algunos comercios, instituciones y estaciones del metro cerraron este jueves.

«¡Nadie se rinde!»

Los manifestantes opositores —que exigen elecciones generales, el reconocimiento de la Asamblea Nacional, un canal humanitario y la liberación de los presos políticos— no han logrado llegar al centro de Caracas, bastión del chavismo, donde Maduro encabezó el miércoles una masiva concentración de sus seguidores.

Pese a la violencia y para no bajar la presión, los opositores volvieron a la calle. Más temprano, en el oeste de la capital, en Santa Mónica y El Paraíso, las fuerzas de seguridad dispersaron en acciones rápidas pequeñas concentraciones de manifestantes, pero no lograron contener la marcha.

«Cansancio hay, pero tenemos que echarle bolas. Yo estoy dispuesto a salir a la calle todos los días si hace falta», declaró a la AFP Aquiles Aldazoro, un universitario de 22 años, quien llevaba una pancarta en que se leía: «El que no se mueve no escucha el ruido de sus cadenas».

El líder opositor Henrique Capriles pidió a la gente no dejarse intimidar. «Nadie se rinde, nuestro deber es defender la Constitución», dijo este jueves.

«Mientras más fuertes sean las protestas, más fuerte será la represión», auguró el analista Diego Moya-Ocampos, del centro IHS Markit Country Risk (Londres).

La Unión Europea condenó este jueves los actos de violencia y llamó a una «desescalada» del conflicto. Amnistía Internacional alertó por la «represión» y el presidente argentino Mauricio Macri lamentó «que no se haya atendido el pedido de la región de garantizar una jornada pacífica.

«Instamos a gestos concretos de todas las partes para reducir la polarización y crear las condiciones necesarias para abordar los desafíos del país en beneficio del pueblo venezolano», llamó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.