Internacional
Estados Unidos

Muere a los 71 años Lindsey Graham, uno de los grandes aliados de Donald Trump

Lindsey Graham ha muerto por una "breve y repentina enfermedad", según ha informado su oficina en un comunicado

De marcado carácter belicista, el senador ha sido una de las voces republicanas más favorables a la intervención militar en Irán

  • Paula Benito
  • Portadista y redactora de información de última hora. Escribo sobre política, internacional y sociedad. Antes, en La Sexta. Contacto: paula.benito@okdiario.

El senador republicano por Carolina del Sur Lindsey Graham, uno de los aliados más férreos del presidente Donald Trump, ha muerto a los 71 años a consecuencia de una «breve y repentina enfermedad», según ha informado su oficina en un comunicado publicado en redes sociales. «La familia agradece las oraciones en este momento y pide privacidad durante este período increíblemente difícil», indica el comunicado el comunicado.

Lindsey Graham era senador desde 2003 e, incluso, fue precandidato presidencial en 2016 desde una plataforma crítica con la figura de Donald Trump, a quien acabó declarando finalmente su lealtad absoluta, como otros tantos potenciales rivales republicanos.

La muerte de Graham, que desempeñaba el cargo de presidente del Comité Presupuestario del Senado, representa una conmoción para el ala conservadora del partido Republicano y queda por ver su impacto en la composición de la cámara alta, donde los republicanos tienen una mayoría muy ajustada.

En cualquier caso, y sin llegar a formar parte de la Administración como tal, Graham representó su verdadero rol como uno de los principales exponentes estadounidenses en política exterior. De marcado carácter belicista, el senador ha sido una de las voces republicanas más favorables a la intervención militar en Irán, como ya defendió en su momento la invasión de Irak, y un estrecho aliado de Israel.

De hecho, el pasado mes de marzo, Graham apostó por enviar una misión para tomar la isla iraní de Jark. «Lo conseguimos en Iwo Jima», llegó a decir, en referencia a la batalla de la II Guerra Mundial en la isla japonesa, ahora llamada Ioto, «podemos conseguirlo aquí»; comentarios que le valieron las críticas incluso de su propia bancada republicana en el Congreso.

Cabe recordar, además, que Graham se unió a la batalla contra España a cuenta de las bases de Morón y Rota cuando el Gobierno rechazó su uso en la guerra de Irán. «España ha perdido el rumbo. Quiero que nuestras bases aéreas salgan de España y se trasladen a un país que nos permita utilizarlas», dijo al respecto.