Historia
Arqueología

Los historiadores no se lo explican: descubren una pintura rupestre de 45.000 años con un animal que se extinguió 200 millones de años antes

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Las pinturas rupestres de África nos dan información de hace miles de años, pero un nuevo descubrimiento en unos pigmentos de hace sólo 200 años podría cambiarlo todo. Y es que representaron un animal que por aquel entonces estaba extinto.

Los hechos han ocurrido en Sudáfrica, la figura pertenece al panel de la Serpiente Cornuda, en La Belle France, y la pintaron los san (también conocidos como bosquimanos). Julien Benoit, investigador de la Universidad de Witwatersrand, propone que podría representar a un dicinodonte.

Según publicó en PLOS ONE, lo más sorprendente es que sus autores podrían haberse inspirado en fósiles, pese a que la pintura está datada entre 1821 y 1835, pese a que podría ser anterior.

Una pintura rupestre sudafricana podría mostrar un animal que sólo conocemos por fósiles

El animal forma parte de un panel de aproximadamente 1,20 metros de longitud, integrado en un conjunto de pinturas que se extiende unos diez metros. Por ejemplo, se conservan dibujos de antílopes, de escenas de caza y de representaciones de combates.

Benoit visitó el abrigo para fotografiar la figura y comprobar los detalles que aparecían en reproducciones antiguas. Allí confirmó que las estructuras semejantes a colmillos pertenecen al animal y no son un error de aquellas copias.

Lo más curioso es que su orientación constituye uno de los principales argumentos de la hipótesis. Los colmillos apuntan hacia abajo, como los de los dicinodontes, mientras que en otras criaturas con colmillos del arte san suelen dirigirse hacia arriba.

Además, la figura carece de trompa y muestra únicamente los colmillos superiores. Justamente esa combinación es lo que provocó que la comparase con cráneos fósiles de dicinodontes.

De hecho, también examinó el dorso curvado y la piel moteada. Ambos rasgos podrían encajar con características observables en algunos fósiles, aunque la semejanza no permite identificar exactamente al animal.

Qué antigüedad tiene la pintura rupestre san de Sudáfrica basada en fósiles

Asociamos las pinturas rupestres con arte antiquísimo, pero no siempre es así. Por ejemplo, algunos dibujos de guerreros en el mural han permitido a los arqueólogos datar el conjunto en 1820, ya que pertenecen a los conflictos del Mfecane.

En caso de que esos guerreros y el animal se pintasen al mismo tiempo, la escena no sería anterior a 1821. Además, el abandono de la zona por buena parte de los san en 1835 ayuda a acotar el intervalo más probable.

Sin embargo, esa relación entre las figuras es una premisa de la interpretación. Por ello, Benoit mantiene abierta la posibilidad de que el animal sea más antiguo y favorece una edad aproximada de dos siglos.

Hay que tener en cuenta que la primera descripción científica occidental de un dicinodonte, Dicynodon lacerticeps, apareció en 1845, al menos una década después del intervalo propuesto para la pintura.

Cómo los fósiles del Karoo pueden inspirar el arte rupestre y sus creencias

La explicación planteada parte del paisaje que conocían los san. En el Karoo, la erosión deja al descubierto cráneos fósiles cuyos colmillos resultan visibles incluso sin una excavación.

Por ejemplo, durante su visita, Benoit localizó fragmentos de huesos fósiles a unos 50 metros de las pinturas. No pudo identificarlos más allá de su pertenencia a tetrápodos, por lo que no constituyen una prueba directa de la presencia de dicinodontes junto al abrigo.

A eso hay que sumar que ya está documentado que los san recogían los fósiles, por lo que no es de extrañar que los usasen como inspiración artística, pese a no saber del todo qué eran.

Justamente eso es lo que abre la puerta a la vertiente espiritual: el animal pudo incorporarse a las creencias y relatos de sus autores a partir de restos reales, sin pretender reproducir fielmente su anatomía.