Hallan dos enormes bustos romanos en este país ocultos durante siglos en un antiguo lagar
El descubrimiento de dos bustos de mármol del siglo III d.C. enterrados en el fondo de un lagar romano-bizantino en Cesarea muestra como era la política, religión y cultura del Mediterráneo oriental en la Antigüedad
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La arqueología vuelve a demostrar que algunos de los mayores tesoros de la historia permanecen escondidos a pocos metros bajo tierra. Un equipo de investigadores ha descubierto en la antigua ciudad portuaria de Cesarea, en la actual Israel, dos grandes bustos de mármol datados del siglo III d.C. que habían permanecido enterrados durante más de 1.700 años en el fondo de un lagar utilizado durante las épocas romana y bizantina. El hallazgo ha sorprendido a los especialistas por su extraordinario estado de conservación y plantea nuevas preguntas sobre el destino de las esculturas clásicas durante los cambios políticos y religiosos de Roma.
Un descubrimiento inesperado
Los arqueólogos localizaron las esculturas mientras excavaban un lagar, que es una estructura donde se pisan o prensan frutos como la aceituna, la uva o la manzana, una actividad económica fundamental en el Mediterráneo oriental durante la Antigüedad. Lo sorprendente no fue únicamente la aparición de los bustos, sino el lugar donde fueron encontrados, ya que estaban cuidadosamente depositados bajo capas de sedimentos.
Las piezas, talladas en mármol de alta calidad, representan a personajes de relevancia social o política. Aunque los expertos continúan estudiando su identidad exacta, el nivel artístico de las esculturas sugiere que formaban parte de un edificio público, una villa de personas ricas o algún espacio monumental de la ciudad romana de Cesarea.
Cesarea, muy importante para Roma
Fundada por Herodes el Grande a finales del siglo I a.C., Cesarea Marítima fue uno de los puertos más importantes del Mediterráneo oriental. La ciudad se convirtió en un centro administrativo, comercial y militar clave para Roma y, posteriormente, para el Imperio bizantino. Durante siglos concentró templos, palacios, teatros, acueductos y una intensa actividad económica.
Precisamente por esa larga ocupación histórica, Cesarea es considerada una de las zonas arqueológicas más importantes de Oriente Próximo. Cada nueva excavación aporta nueva información sobre la convivencia entre culturas, religiones y poderes políticos que marcaron la evolución de la región.
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