Historia
Comercio antiguo

Colosal hallazgo en la costa italiana: descubren un barco hundido hace 2.500 años en el mar Jónico con 300 ánforas de vino

El descubrimiento de un barco hundido en el mar Jónico con más de 300 ánforas de vino se perfila como una fuente excepcional para arqueólogos y expertos en patrimonio submarino que buscan comprender el comercio marítimo de hace 2.500 años. El hallazgo fue realizado frente a la costa de Calabria, en el sur de Italia.

La embarcación permaneció oculta bajo las aguas durante siglos y conserva una importante carga que podría revelar nuevos detalles sobre la producción, distribución y transporte de mercancías en el Mediterráneo antiguo. Las investigaciones continúan mientras las autoridades preparan un complejo plan de recuperación y conservación.

Qué implica el descubrimiento de un barco del siglo V a.C.

Los arqueólogos localizaron el pecio frente al litoral de Monasterace, en la provincia de Reggio Calabria. Las primeras investigaciones han permitido fechar la embarcación entre los siglos V y IV antes de nuestra era, una etapa de intensa actividad comercial en el Mediterráneo.

En el interior del barco se han identificado más de trescientas ánforas, todas correspondientes al mismo periodo histórico. Los especialistas consideran que este cargamento puede proporcionar información fundamental para reconstruir las rutas de navegación utilizadas por los comerciantes de la época.

Además, el estudio de las ánforas podría ayudar a determinar los centros de producción donde fueron fabricadas. Según las observaciones preliminares, sus características apuntan a talleres cerámicos ubicados tanto en ciudades de la Magna Grecia como en Sicilia.

Imagen de la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje para la Ciudad Metropolitana de Reggio Calabria y la provincia de Vibo Valentia.

Lejos de tratarse de un hallazgo casual, el descubrimiento se produjo en 2023 durante trabajos de arqueología preventiva vinculados a los estudios de viabilidad para la instalación de un parque eólico marino en la zona costera de Calabria.

Para detectar los restos se emplearon avanzadas técnicas de prospección del fondo marino. En el proyecto participaron arqueólogos especializados en patrimonio subacuático junto a geólogos, físicos, químicos y biólogos marinos, que trabajaron de manera coordinada para documentar el yacimiento.

Las investigaciones revelan daños provocados por la pesca de arrastre

Desde 2025 los equipos científicos desarrollan labores de documentación y levantamiento fotogramétrico para conocer con precisión la extensión del pecio y la distribución de su cargamento.

Los trabajos han permitido identificar dos concentraciones distintas de ánforas separadas por aproximadamente diez metros. Los arqueólogos interpretan que esta dispersión no formaba parte de la disposición original del barco y que habría sido causada por actividades humanas posteriores.

La principal sospecha apunta a la pesca de arrastre, una práctica que habría alterado parcialmente el yacimiento y desplazado parte de la carga. Esta situación ha incrementado la preocupación por la conservación de los materiales arqueológicos.

Aunque la conservación de los restos en el lugar donde fueron encontrados suele ser la opción preferente para el patrimonio cultural subacuático, los responsables del proyecto consideran que las circunstancias de este caso exigen una solución diferente debido al riesgo de nuevos daños.

El Ministerio de Cultura planea recuperar todas las ánforas para su conservación

Ante la amenaza que supone el deterioro progresivo del yacimiento, el Ministerio de Cultura italiano ha puesto en marcha un programa específico para proteger y estudiar el cargamento.

La estrategia contempla la extracción completa de las ánforas con el objetivo de garantizar su conservación a largo plazo. Una vez restauradas y analizadas, las piezas podrán ser exhibidas en museos o centros de interpretación para acercar este patrimonio al público.

El proyecto está financiado íntegramente por el Ministerio y cuenta con la participación de especialistas en arqueología submarina, restauración y conservación. También colaboran unidades especializadas de los Carabineros italianos, entre ellas los equipos de buceadores y de protección del patrimonio cultural.