Historia
Arqueología

La arqueología sigue de enhorabuena: encuentran en Rumanía la puerta de entrada a una fortaleza del Imperio romano del siglo II

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un equipo de arqueólogos ha localizado en Rumanía la puerta principal del campamento militar romano que la legión XIII Gemina mantuvo en Apulum, la actual Alba Iulia. El hallazgo se produjo en el bastión Capistrano, dentro de la ciudadela de Alba Carolina, en el centro del país.

La pieza que confirma la entrada es la plataforma de cimentación de una de sus torres, que apareció a cuatro metros de profundidad. Esa estructura permite calcular las dimensiones y la planimetría de la porta praetoria, la entrada principal de cualquier campamento romano.

La excavación llega 40 años después de la identificación de la puerta sur, localizada en 1986 y restaurada de forma parcial. La nueva entrada apareció en el lado este del recinto, dentro de una campaña de arqueología sistemática que todavía sigue abierta.

¿Cómo era la puerta de entrada a la fortaleza romana de Rumanía?

Según la revista Archaeology, la entrada monumental tenía «dos torres rectangulares macizas y dos arcadas de acceso separadas por un muro, todo ello hecho con grandes bloques de piedra caliza». El equipo pudo reconstruir esa imagen porque ya conocía la arquitectura de la puerta sur, levantada con el mismo criterio.

La técnica empleada fue el opus quadratum, un sistema romano a base de grandes bloques de piedra caliza labrados y encajados sin apenas mortero. Con ese mismo método se construyó la entrada meridional del recinto, la única que hoy puede verse reconstruida en parte.

Reconstrucción de la puerta principal del campamento romano de Apulum, en Alba Iulia, Rumanía, con sus dos torres y sus dos arcadas de acceso. Ilustración: Anca Timofan

A través de la porta praetoria se llegaba, por la via praetoria, al edificio de mando del campamento. Ese trazado convierte la entrada hallada ahora en el acceso principal del cuartel de la legión XIII Gemina.

El campamento de la legión XIII Gemina en Rumanía, levantado en el siglo II

Según el Museo Nacional de la Unión de Alba Iulia, la legión XIII Gemina levantó el recinto poco después de la conquista romana de Dacia, en el año 106. La primera versión fue un campamento de tierra y empalizada.

Medio siglo más tarde, hacia el año 138, el campamento pasó a la piedra. En esa forma se mantuvo hasta la retirada romana de la provincia, que se produjo entre los años 271 y 275.

El recinto dibujaba un cuadrilátero de lados casi iguales, de 480 por 432 metros, con unas 20,7 hectáreas de superficie. La muralla alcanzaba 7 metros de altura y 2,10 metros de grosor, y por fuera corría un foso de entre 5 y 6 metros de profundidad.

Las cuatro puertas se repartían de forma simétrica. La porta praetoria abría al este y la porta decumana, al oeste, mientras que la puerta meridional conservaba vanos de 10 metros de anchura flanqueados por torres altas.

En el cruce de las dos calles principales se levantaba la principia, el edificio de mando. Allí la legión concentraba la administración del cuartel, el tesoro y los espacios de culto.

¿Por qué la puerta medieval de San Jorge se apoya en cimientos romanos?

La excavación confirmó que los cimientos de la puerta romana se reutilizaron y quedaron integrados en la estructura de la puerta medieval de San Jorge. Las dos entradas, separadas por más de mil años, ocupan el mismo punto de la muralla de Alba Iulia.

«Esta superposición resulta aún más espectacular porque el origen romano de la puerta medieval ya se mencionaba en los relatos de los viajeros extranjeros del siglo XVII», explica Anca Timofan, coordinadora de la investigación.

Uno de esos testimonios es el del cronista Wolfgang Bethlen, que describió la ciudadela con dos accesos gemelos y dejó constancia de un detalle revelador sobre el que miraba hacia el este.

«Tiene dos puertas gemelas, una hacia el este, orientada hacia el Mures y el Ampoi, llamada Puerta de San Jorge, reforzada con una barbacana. Sobre esta puerta se hallaba la imagen de Rómulo y Remo amamantados por la loba, probablemente una reliquia romana», escribió Wolfgang Bethlen.

Esa continuidad solo constaba hasta ahora en fuentes escritas. Con la plataforma de cimentación a la vista, el vínculo entre la puerta romana y la medieval puede comprobarse sobre el terreno.

La investigación la organiza el Museo Nacional de la Unión de Alba Iulia con apoyo del Consejo Provincial de Alba, bajo la coordinación de Anca Timofan. Teodor Muntean se ocupa de la documentación fotogramétrica y el ingeniero Cosmin Vesa, de la topografía arqueológica.

En la excavación trabajaron Iosif Năcreală, Gheorghe Pâclișan, Cosmin Tomotaș, Ciprian Florea y Lucrețiu Florea, junto a estudiantes de la Universidad 1 de Diciembre de 1918 de Alba Iulia.