El secreto de la infancia de Pilar Rubio que explica su éxito hoy
El que la sigue la consigue

Pilar Rubio ha vuelto a abrir el álbum de su infancia en Torrejón de Ardoz para recordar una de las lecciones que marcó su forma de entender el esfuerzo desde niña. Aunque ahora es una estrella, ha recordado que con apenas 10 años pedía dinero a su padre, pero destaca que era para invertirlo en su propia formación en lugar de en caprichos, como haría el 99 % de los niños. La presentadora ha relatado que se lo pedía a su padre con un objetivo muy claro: «Yo, con 10 años, le decía a mi padre: papá, dame dinero que me voy a matricular a un curso de inglés, y me daba». Aquella costumbre no se quedó en un caso aislado: con el paso de los años, fue sumando también cursos de mecanografía e informática avanzada, siempre con el mismo dinero que sus padres le daban sin ponerle ninguna condición.
Rubio ha explicado en varias ocasiones que sus padres nunca le exigieron resultados académicos, precisamente porque ella ya sacaba muy buenas notas por iniciativa propia. Esa disciplina convivía con su implicación en el negocio familiar: la presentadora ha recordado cómo, después de las clases, ayudaba a su madre en la tienda, y cómo por las noches cosía ropa para sus muñecas en la máquina de coser de su abuela, en una casa en la que no dejaban de sonar los temas de Alaska.
Aunque hoy se la asocia con la televisión, la comunicación no estaba entre los planes de Pilar Rubio de joven. Su verdadera pasión eran los números: soñaba con estudiar la carrera de Matemáticas. Sin embargo, ante la «poca salida» laboral que su padre veía en esa opción, le recomendó decantarse por otra vía, y Pilar terminó matriculándose en Ciencias Económicas.
Una carrera que compaginó con sus primeros castings
Aquellos estudios universitarios, sin embargo, nunca llegaron a completarse. La propia Pilar Rubio ha contado que pasó los primeros años de carrera «de aquí para allá», combinando las clases con todo tipo de castings: «Me cambiaba corriendo sin que me viera nadie porque me daba vergüenza, salía a hacer el casting y volvía a las clases». Aquellas escapadas discretas entre aula y casting acabarían siendo el germen de la carrera que finalmente la llevaría a la televisión.
Del negocio familiar a la primera gran oportunidad en TV
El salto profesional definitivo llegó en 2006, cuando se incorporó como reportera a Sé lo que hicisteis, el programa presentado entonces por Patricia Conde y Ángel Martín que se convertiría en un fenómeno de la televisión española. Su naturalidad delante de las cámaras y su capacidad para desenvolverse en los reportajes de calle la convirtieron rápidamente en una de las colaboradoras más reconocidas del formato.

Desde entonces, y ya con más de dos décadas de carrera a sus espaldas, Pilar Rubio ha mantenido esa misma ética de esfuerzo que aprendió de niña detrás del mostrador de la tienda de sus padres. Algo que también intenta inculcar hoy a sus propios hijos, a los que no da paga sin más y a los que anima a ganarse las cosas con pequeñas tareas en casa.
Temas:
- Pilar Rubio