Gastronomía
Bebida española

El licor manchego con una receta secreta del renacimiento que nadie conoce en el resto de España: de los mejores digestivos que existen

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Castilla-La Mancha tiene recetas tradicionales increíbles, pero hay algo igual de importante en España que la comida: la sobremesa. Y en Cuenca tienen el licor perfecto para disfrutarla con amigos o con la familia.

Por supuesto hablamos del resolí, un licor típico de Cuenca que los buenos manchegos asocian a la Semana Santa, al frío y, especialmente a las comidas familiares.

Y es que no es un alcohol pensado para emborracharte de fiesta, sino para compartir. Está hecho de café, anís, canela, cítricos y azúcar, pero lo más llamativo es que nació en el Renacimiento.

El resolí: el licor manchego que pocos conocen fuera de Cuenca

El resolí es uno de los licores más famosos de Cuenca, y también se le conoce como arresoli o rosolí. De hecho, hasta lo venden como souvenir con imágenes de las Casas Colgadas.

Donde es más habitual tomarlo es en la sobremesa, después de una buena comida familiar. Lo habitual es que lo acompañes con algún dulce. De hecho, se considera uno de los mejores digestivos.

La graduación depende de cómo se elabore, aunque lo más habitual en las versiones comerciales conquenses es moverse en torno a los 16 y los 18 grados.

En cambio, en las recetas familiares el resultado depende del aguardiente, del anís seco y de las cantidades que se usen en comparación con el café, el azúcar y las especias. Porque, por mucho que haya una base, cada maestro tiene su propia receta.

El licor del Renacimiento que llegó a la sobremesa de Castilla-La Mancha

Lo más curioso del resolí es que la leyenda sitúa su nacimiento en el Renacimiento, en un momento marcado por el intercambio cultural, de costumbres (y de recetas).

Pero fue años más tarde cuando la bebida se popularizó y empezó a adoptar de forma general los ingredientes actuales.

Por ejemplo, en Cuenca lo más común es prepararlo con café, aguardiente o anís, corteza de limón y naranja, canela, clavo, agua y azúcar. A partir de ahí, cada receta puede cambiar cantidades, reposos o pequeños añadidos.

De hecho, muchas familias añaden hierbas aromáticas, café de malta o alguna variación del anís en la receta. Lo importante para que se considere resolí conquense es mantener el sabor dulce y especiado.

Justamente es esa variedad lo que ha provocado que muchos consideren que tiene una receta secreta. No porque exista una fórmula escondida en Cuenca, sino porque cada familia lo hace con proporciones diferentes.

Por qué el resolí se toma como digestivo en Cuenca

Durante mucho tiempo se asoció al resolí con los meses fríos y con festividades como la Navidad o la Semana Santa, pero ahora es habitual tomarlo en cualquier momento del año. Eso sí, para tomarlo en verano hay que ser un amante del calor.

Pero donde más se toma es en bares y restaurantes para bajar la comida, lo que ha ayudado a que los turistas también lo identifiquen como una bebida que hay que probar si visitas Cuenca.

Porque otra característica es que gusta incluso a los que no suelen beber licores, ya que el café le da intensidad y el azúcar ayuda a que sea más fácil de tomar.

Además, se puede tomar solo, en chupito, con hielo o servido en pequeños porrones.