Cantabria

Unos magrebíes okupan un inmueble de titularidad pública en Castro-Urdiales y el Ayuntamiento «decide no hacer nada»

Según el catastro, el edificio forma parte de un hospital municipal

Los vecinos denuncian que el Ayuntamiento ha decidido no hacer nada al respecto

Menas Castro-Urdiales

Los vecinos de Castro-Urdiales (Cantabria) han sufrido una nueva okupación ilegal que ya ha sido puesta en conocimiento de la Policía Municipal. Un vecino de la localidad presenció hace unos días la entrada de manera ilegal de varias personas de origen magrebí en un inmueble del municipio situado en la calle Silvestre Ochoa. Según ha podido conocer OKDIARIO, dicha persona les advirtió de que no se podía acceder a una propiedad sin previa autorización, lo que desembocó en una discusión con los implicados.

Los hechos fueron trasladados a los agentes de la Policía Municipal, quienes informaron al vecino de que la vivienda llevaba tiempo okupada tras el fallecimiento de su anterior propietaria. Según el catastro de Castro Urdiales, el citado inmueble formaría parte del hospital local, lo que lo convertiría en un bien de titularidad pública.

Pese a ello, los vecinos que pusieron los hechos en conocimiento de las autoridades aseguran que «el Ayuntamiento ha decidido no hacer nada al respecto», una pasividad que consideran inaceptable tanto desde el punto de vista de la convivencia como desde el de la legalidad.

Exigen saber quién es el titular y qué se ha hecho

Ante esta situación, los afectados reclaman que se aclare con carácter urgente quién ostenta actualmente la titularidad del inmueble y qué actuaciones ha llevado a cabo la Administración desde que se produjo la okupación. Los vecinos recuerdan que, de tratarse de un bien público, la Administración competente tiene la obligación legal de protegerlo y defenderlo mediante las acciones administrativas y judiciales que correspondan.

«Solicitamos transparencia, información clara y actuación inmediata», han exigido los vecinos de Castro-Urdiales, quienes subrayan que el asunto «más allá de ser un problema de convivencia y seguridad, es una cuestión de defensa del patrimonio público y de cumplimiento de las obligaciones legales de la Administración».

La nueva okupación se produce en un municipio que vive semanas de creciente tensión vecinal tras la apertura de un centro de acogida de inmigrantes y las continuas intervenciones policiales registradas desde entonces.

Cabe recordar que estos menas campan a sus anchas en una localidad cántabra que sufre de manera implícita la amenaza de un centro de acogida ubicado en Mioño. El mismo fue comprado por el Gobierno de Cantabria por un total de 625.000 euros, mientras que la propiedad estaba tasada en una cifra cercana a los 450.000. El inmueble –una amplia vivienda unifamiliar– cuenta con dos plantas más una buhardilla en un entorno idílico de Castro-Urdiales.

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