El resultado de las gallegas tensa más aún la relación entre Iglesias y En Marea
El candidato de En Marea a la Xunta de Galicia, Luis Villares, ha reconocido en RNE que no ha hablado con Pablo Iglesias tras el resultado de las elecciones autonómicas.
Por su parte, el líder de Podemos ha afirmado en una entrevista en La Cafetera que se encuentra «sutilmente satisfecho» con los resultados obtenidos, y ha hecho hincapié en que han superado en votos al PSOE en ambas comunidades. Sin embargo, Iglesias no ha llamado a su candidato gallego para felicitarle ni agradecerle el sorpasso del que alardea.
Iglesias ha expresado su alegría por colocarse como «la primera fuerza de la oposición», pero la complicada relación que guarda con En Marea no le ha permitido trasmitirle esa alegría a Villares personalmente.
El candidato gallego sí ha llamado al claro vencedor de los comicios autonómicos, Alberto Núñez Feijóo, para felicitarle y mostrar su «respeto y reconocimiento a una victoria clara, sin paliativos».
En cuanto a las tensiones internas de la formación morada y su confluencia gallega, el líder de En Marea ha celebrado que no cree que dichas diferencias haya tenido algún impacto negativo en sus resultados. Mientras que sí ha reconocido que si se hubieran presentado a las elecciones en confluencia, como pretendía Iglesias, sí habría tenido consecuencias negativas en los resultados.
«En Marea tiene su propia identidad»
La confluencia gallega de Podemos ha marcado las diferencias con los de Pablo Iglesias desde el inicio de la campaña de Unidos Podemos en las elecciones generales, y evidenció su enfrentamiento al negarse a aparecer en el cartel electoral. El propio secretario general del partido morado en persona propuso a los líderes gallegos la idea de ir todos juntos en la foto de campaña para mostrar una imagen de “equipo”, “unidad” y “territorialidad”. Pero los gallegos sorprendieron al líder del partido de los círculos con un tajante “no”, según ha sabido OKDIARIO.
Fuentes cercanas a la formación radical de izquiedas de Galicia, aseguran “no sentirse parte del proyecto de Unidos Podemos” y subrayan: “Una cosa es que acudamos en confluencia y otra muy distinta que seamos uno”. Para ellos no es un conflicto acudir bajo una lista común y mostrar sus diferencias: “En Marea tiene su propia identidad, somos un partido que ha surgido de la gente para la gente”.
Una explicación a todo este enfrentamiento puede venir de los inicios de la fallida legislatura pasada. En enero, al constituirse las Cortes, ninguna de las ‘confluencias’ de Podemos pudo formar su grupo parlamentario propio, como era su intención y como Iglesias les había prometido. Eso les privó de mayor visibilidad y, sobre todo, de mayores ingresos, a través de las subvenciones que la Cámara otorga a cada grupo. Y es que los gallegos quieren tomar lo mejor de ir bajo el paraguas de Pablo Iglesias, su tirón de votos, y lo mejor de no ser uno con él, la opción de tener su propia identidad en el Congreso.
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