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Ceuta

El invasor con meningitis pasó por Urgencias dos veces y fue tratado como si padeciera una intoxicación

El doctor Enrique Roviralta ha denunciado en una entrevista a OKDIARIO que el caso de meningitis bacteriana detectado en el Hospital Universitario de Ceuta evidencia que «no se están haciendo las cosas bien» en la atención sanitaria a los inmigrantes ilegales que permanecen en la ciudad. Según ha explicado, el paciente —un joven de 26 años en muerte cerebral— ya había pasado por Urgencias en una o dos ocasiones antes de ser diagnosticado, pero al carecer de una identidad concreta se le abrieron distintas historias clínicas.

Según le han trasladado compañeros que han denunciado el caso, en las historias previas ya había indicios de un posible cuadro infeccioso. Sin embargo, al no conocerse ese historial, los médicos lo trataron como una intoxicación, igual que a otros pacientes que llegaron con él, y siguieron en esa línea hasta que finalmente se descubrió que se trataba de una meningitis.

Fue una enfermera quien, a raíz de la trascendencia del caso, creyó recordar que ese paciente ya había sido atendido la misma mañana o los días anteriores. «Tirando de los hilos, se llega al ovillo», ha resumido el doctor. «En una medicina moderna yo no puedo ir un día con un DNI, mañana con otro y pasado con otro», ha añadido, porque el historial «debe ser único» y, sin él, «el médico no puede trabajar en condiciones».

Personal sanitario en tratamiento y contactos sin rastrear

Roviralta ha explicado que numerosos trabajadores del hospital, sanitarios y no sanitarios, están tomando tratamiento preventivo. A algunos se les llamó incluso a las cinco de la madrugada para avisarles de que habían tenido contacto con un paciente con meningitis.

El seguimiento del entorno médico es «fácil», ha señalado, porque se sabe qué día acudió y quién escribió en la historia. El problema está fuera del hospital: es «muy difícil» rastrear a sus contactos porque «no se sabe su paradero ni con quién ha estado».

Por eso ha advertido de que podría haber más casos sin detectar, ya que la meningitis puede empezar con un cuadro parecido a una gripe o una faringitis, con malestar general, antes de que aparezcan síntomas más claros como rigidez de nuca, fiebre muy alta, pérdida de conciencia o, en el peor de los casos, la muerte. La evolución, ha precisado, «puede ser lenta o puede debutar» de golpe, como en este caso.

El doctor sostiene que debería existir un circuito sanitario diferenciado para las entre 15.000 y 20.000 personas que, según estima, siguen en Ceuta, e insiste en su petición de un hospital de campaña, sobre todo cuando se habla de brotes infectocontagiosos de trascendencia. «Cuidado, no es discriminar, sino hacer las cosas con ciencia», ha subrayado, y lo ha planteado como una medida para proteger tanto al enfermo como al personal sanitario y a la población local.