España

Interior reconoce ahora «estupor» por el fallo en las pulseras de maltratadores

La secretaria de Estado de Interior, Aína Calvo, ha reconocido «estupor» por los fallos que se produjeron en el sistema de pulseras de control telemático a maltratadores que desveló OKDIARIO, pero ha insistido en que «no hubo brechas en el control policial» que protegía a las mujeres víctimas.

Calvo ha respondido a una pregunta del PP en la Comisión de Interior del Congreso formulada por la diputada Beatriz Fanjul, quien ha criticado que el Gobierno fue alertado de los fallos en el sistema de las pulseras telemáticas pero que no se tomaron medidas adicionales de protección policial.

«Cuando el Gobierno falla en algo tan esencial, lo mínimo es reconocer errores y no intentar taparlos», ha reprochado la diputada popular, quien ha puesto en duda que las mujeres víctimas de violencia que estaban incluidas en el sistema Cometa estuvieron siempre protegidas, como ha sostenido el Gobierno desde que transcendieran en 2025 los problemas.

«Sin lugar a dudas han sido hechos que han puesto en tela de juicio la confianza de las mujeres en el sistema, y eso es algo que no nos podemos permitir y que desearíamos que no hubiese sucedido nunca», ha comenzado explicando la secretaria de Estado sobre los problemas que afectaron -entre otras cuestiones- a la geolocalización de las víctimas o sus agresores.

Calvo ha explicado que, sin embargo, «al margen de los fallos, la protección policial se mantuvo en todo momento; el contacto de los agentes con las víctimas cuyos dispositivos tuvieron fallos se mantuvo de manera constante y para todas las víctimas. Este es un dato importante, aunque no resta gravedad de lo ocurrido».

«En el sistema VioGén -la herramienta de Interior para el seguimiento y protección de las víctimas de violencia machista-, la protección policial va más allá del dispositivo» telemático, y se «mantiene un constante contacto y un constante análisis de la evolución del riesgo», ha proseguido la secretaria de Estado.

Ha precisado que «cuando la víctima que se ve afectada por esa situación -los errores en las pulseras- y se dirige a la Policía, al puesto de la Guardia Civil o a su agente de protección, hay reacción».

Y ha concluido: «Decir esto no es incompatible con señalar que esos errores nos producen rechazo, estupor e indignación. De ahí, la multa a la compañía (Vodafone), la auditoría del Ministerio de Igualdad y una supervisión inmediata de Interior por si había brecha en la protección policial, que se mantuvo en todo momento».