España
POLICÍA NACIONAL

Fallece la mujer del ex DAO en pleno escándalo por el caso de agresión sexual a una subordinada

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

La mujer de José Ángel González, el director adjunto de la Policía (DAO) que dimitió en febrero tras ser imputado por una presunta agresión sexual a una subordinada, ha fallecido en la madrugada de este 3 de julio de 2026 a los 65 años. 

La esposa del ex DAO luchaba contra una larga enfermedad desde hace años. Su marido José Ángel González, conocido como Jota en el Cuerpo Policía Nacional de Policía, permaneció a su lado en estos últimos momentos de vida según las fuentes consultadas por OKDIARIO.

Los restos mortales de su esposa han sido trasladados hasta su pueblo natal, Aguilar del Río Alhama, en La Rioja. Está previsto que durante este viernes permanezca en el tanatorio en la cabeza de la comarca, Cervera del Río Alhama, de cinco de la tarde hasta las nueve, ubicado en la calle Polideportivo 10 del pueblo riojano. El funeral se celebrará mañana a mediodía también en Aguilar del Río Alhama, en concreto, en la parroquia La Inmaculada Concepción.

El fallecimiento de la mujer de José Ángel González ya ha sido comunicado a sus familiares y amigos. Mandos del Cuerpo Nacional de Policía también han sido informados en las últimas horas del deceso.

La mujer del ex DAO tenía muy buenas relaciones entre los compañeros de su marido en la cúpula de la Policía. Llegaron a visitarla en su casa en la noche en la que saltó el escándalo de que imputaban a su marido por una presunta agresión sexual. Entre estos amigos se encontraba Toñi, la mujer del comisario jubilado Segundo Martínez que fue alto cargo de la Policía en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El caso del DAO está en los juzgados

El caso del DAO sigue en fase de instrucción en los juzgados de violencia de género de Madrid. La investigación corre a cargo del magistrado David Maman que tomó declaración a José Ángel González y a la mujer que le denunciaba por agresión sexual. Los dos asistieron al juzgado e hicieron declaraciones cruzadas.

La víctima solicitó protección y le fue concedida. Además, aportó un audio del día de los hechos investigados en el que ella asegura que se negó varias veces a mantener relaciones sexuales.

El proceso judicial contra José Ángel González arrancó en marzo, cuando tanto él como la denunciante comparecieron ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid para prestar declaraciones enfrentadas sobre lo ocurrido.

González negó los hechos y sostuvo que la querella respondía a «pretensiones profesionales y personales» de la mujer, mientras que ella ratificó su denuncia y, según su abogado, Jorge Piedrafita, respondió a todas las preguntas y acreditó los extremos planteados.

Un elemento central de la instrucción ha sido el audio, que la defensa del ex DAO reconoció como auténtico durante la vista, sin impugnar ni el contenido ni la voz de su representado. La parte de la víctima ha defendido que esa grabación constituye la prueba principal para esclarecer los hechos.

La defensa de González, por su parte, ha cuestionado la versión de la denunciante alegando que subió al domicilio de forma voluntaria y que permaneció allí por decisión propia, además de señalar que se despidió de él con expresiones cariñosas. El letrado de la víctima ha rechazado esa lectura y ha insistido en que su declaración fue «dura y difícil» y coherente en todos sus extremos.

En el plano cautelar, el juez rechazó en un primer momento prohibir la comunicación entre González y la denunciante, al considerar que no existía riesgo objetivo dado que el exDAO ya no ostentaba el cargo de máxima autoridad policial y no había contactado con ella desde julio. La defensa de la víctima recurrió esa decisión, alegando falta de motivación y pidiendo una valoración de riesgo actualizada. Posteriormente, se le concedió a la denunciante una orden de protección.

La instrucción también ha incorporado peticiones de informes médicos y psicológicos: el magistrado reclamó documentación del punto violeta de Madrid, donde la denunciante fue atendida por una psicóloga, una trabajadora social y una asesora jurídica, así como un informe del psiquiatra que le prestó asistencia en una clínica.

El caso ha tenido también repercusión política. En abril, se conoció un vídeo en el que el magistrado instructor, David Maman, afirmaba durante un acto formativo que las denuncias de mujeres «no tienen demasiado sentido» y aludía a una supuesta «caza de la orden de protección». Él, en lo mollar, se reafirmó como conocedor profundo del panorama judicial.

Esas declaraciones motivaron críticas de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien pidió públicamente que el juez «cambiara de jurisdicción». El PP, por su parte, ha acusado al Ministerio del Interior de haber conocido el caso con antelación y de no haber actuado, algo que el ministro Fernando Grande-Marlaska ha negado de forma tajante.