España
Dana de valencia

Un estudio académico destapa la hipocresía contra Iker Jiménez: los mismos que le crucificaron dijeron antes que en Bonaire «había cadáveres»

En cuanto la Policía negó la existencia de víctimas en el parking, él reaccionó de inmediato: publicó un vídeo reconociendo el error

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

El Trabajo de Fin de Grado de Alodia Sanahuja Lagunas, dirigido por Maite Gobantes Bilbao, analiza el episodio de Iker Jiménez durante la cobertura de la DANA de octubre-noviembre de 2024 en Valencia no como un episodio aislado de mala praxis periodística, sino como un síntoma de una crisis mucho más amplia: la del compromiso del periodismo español con la verdad. Desde esta perspectiva, la tesis construye un argumento sólido para relativizar —si no exculpar por completo— la responsabilidad individual de Jiménez.

El bulo no nació con él

El punto central de la defensa que articula el trabajo es cronológico: el mensaje de Iker Jiménez en X, publicado el 3 de noviembre de 2024, afirmando que había muchos muertos en el parking del centro comercial Bonaire, no fue una invención suya ni una primicia. La cronología elaborada por su colaborador Juan Berrueta —que la tesis recoge y analiza en detalle— demuestra que entre el 1 y el 3 de noviembre numerosos medios de comunicación de referencia (Antena 3, El Diario o El Plural, entre otros) ya habían dado por hecho o insinuado la existencia de cadáveres en el parking. Varios periodistas hablaron en directo de una «trampa mortal» o una «ratonera»; la propia Ana Pastorfundadora de Newtral, una de las agencias de verificación más reconocidas de España— calificó el parking en X como «la gran tragedia de los desaparecidos» el mismo día en que Jiménez publicó su mensaje.

Este dato es clave en el argumento de la tesis: si incluso una periodista con una agencia de fact-checking propia difundió la misma información sin contrastar, resulta difícil sostener que el error de Jiménez fuera excepcionalmente grave o deliberado.

Reacción rápida y disculpa pública

La tesis subraya que, en cuanto la Policía Nacional desmintió oficialmente la existencia de víctimas en el parking (5 de noviembre), Jiménez reaccionó de inmediato: publicó un vídeo reconociendo el error, y días después, el 7 de noviembre, volvió a disculparse en directo durante su programa Horizonte, admitiendo haber sido «irresponsable» y comprometiéndose a ser «más escrupuloso». El trabajo contrasta esta actitud con la de otros medios que, según se documenta, simplemente eliminaron a posteriori los párrafos comprometedores de sus artículos sin ofrecer ninguna disculpa pública ni asumir su parte de responsabilidad.

Una crítica desproporcionada y políticamente cargada

Otro eje del análisis apunta a la desproporción de la respuesta que recibió Jiménez frente al resto de comunicadores implicados. La autora documenta cómo las críticas escalaron hasta el Congreso de los Diputados, donde el diputado socialista César Ramos Esteban le acusó de decir que había «800 muertos» en el parking, una cifra que, señala la tesis, Jiménez nunca pronunció y que él mismo desmintió públicamente en su programa. La investigación plantea —como hipótesis, no como conclusión cerrada— que este nivel de exposición pública pudo estar relacionado no solo con el error informativo en sí, sino con el perfil de Jiménez como periodista incómodo para ciertos sectores de poder, dado su historial de líneas editoriales alejadas del discurso oficial.

El trabajo señala a laSexta como una de las cadenas que difundió la misma información sin confirmar antes de que se conociera oficialmente que no había muertos: el 2 de noviembre, la presentadora de La Sexta Noticias Cristina Saavedra afirmó que el parking «se habría convertido en una auténtica trampa mortal», y su corresponsal en Paiporta, Javier Bastida, habló de «una cifra indeterminada» de cadáveres según la UME; esa misma noche, José Yélamo, en La Sexta Xplica, describió el parking como una «ratonera» llena de gente.

Pese a ello, la cadena participó activamente en las críticas posteriores contra Jiménez: en Conspiranoicos varios colaboradores le acusaron de «antiperiodismo» buscando «impacto emocional», El Gran Wyoming lo ridiculizó en El Intermedio, y en La Sexta Xplica un colaborador llegó a pedir a Mediaset que cerrara el programa Horizonte. El TFG remarca esto como un caso de hipocresía mediática: laSexta difundió el mismo bulo «en directo desde Paiporta varias veces y en varios programas de la cadena», pero, a diferencia de Jiménez, nunca pidió disculpas públicas por ello.

Conclusión de la tesis

El trabajo cierra su análisis del caso con una idea central: la respuesta transparente de Jiménez —la cronología de Berrueta, las disculpas reiteradas, la corrección pública del error— contribuyó a preservar la confianza de su audiencia y evitó consecuencias mayores para su carrera, mientras que otros medios que difundieron el mismo bulo no sufrieron un desgaste comparable ni ofrecieron rectificaciones equivalentes. Para la autora, esto evidencia una «hipocresía estructural» en el periodismo español actual, donde el escándalo se concentra selectivamente sobre determinadas figuras mientras errores idénticos cometidos por otros pasan casi inadvertidos.