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Sánchez e Iglesias cierran su primer año con 724.532 nuevos parados y 755.613 más en ERTE

El año 2020 ha estado marcado por la crisis del Covid-19 en todo el mundo, y especialmente ha tenido un duro impacto en el panorama laboral español. En 2020 se rompió con la tendencia de bajada del paro registrada en los últimos once años, al aumentar en 724.532 desempleados las cifras respecto al ejercicio anterior, lo que supone un 22,9% más. A esto se suma que el año 2020 cerró con 755.613 personas protegidas por ERTE. El balance del mercado de trabajo en el primer año de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no puede ser más inquietante.

Así, el volumen total de parados alcanzó al finalizar el pasado ejercicio de 2020 la cifra de 3.888.137 desempleados, después de registrar en el último mes de 2019 un aumento mensual de 36.825 desempleados (+0,9%) como consecuencia de la tercera oleada de la pandemia en España, también su peor dato en un mes de diciembre desde 2009, cuando subió en 54.657 parados, según datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

La subida del paro en 2020, motivada por la crisis del coronavirus, ha roto con siete años de bajadas del desempleo y el peor dato que se registra desde 2009, cuando el desempleo aumentó en casi 800.000 personas, en plena crisis financiera. Ni la campaña de Navidad logró salvar el último mes del año pasado. Eso sí, Trabajo destaca que el aumento del paro en el último trimestre de 2020 fue casi siete veces menor que en la primera ola de la pandemia.

Estos datos no tienen en cuenta a los trabajadores que se encuentran en suspensión de empleo o reducción horaria como consecuencia de un Expediente de Regulación Temporal del Empleo (ERTE), ya que la definición de paro registrado no los contabiliza como desempleados, por lo que la cifra real sería aún mayor.

Entre abril y noviembre de 2020, la factura de los ERTE alcanzó los 14.173 millones de euros. Un total de 8.078.758 personas percibieron prestaciones por desempleo en algún momento de 2020, situándose el máximo mensual en mayo, con casi 6 millones de beneficiarios de alguna prestación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Afiliados a la Seguridad Social

Por su parte, la Seguridad Social cerró el año 2020 con un descenso medio de 360.105 afiliados (-1,8%), en la que representa su mayor caída anual desde el ejercicio de 2012, cuando el sistema registró más de 787.000 bajas, según ha informado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

De este modo, el ‘año de la pandemia’ finalizó con 19.048.433 afiliados medios, lo que supone 26.432 cotizantes más que en noviembre (+0,1%), pero 360.000 menos que un año antes, ante el efecto que la pandemia de Covid ha tenido en el contexto laboral de nuestro país. La pérdida de afiliados medios en 2020 pone fin a seis años de incrementos anuales consecutivos. No se registraba un descenso de la afiliación desde 2013 (-85.041 cotizantes), aunque hay que remontarse a 2012 para encontrar un descenso mayor que el sufrido en el año del Covid.

El año 2020 cerró con 755.613 personas protegidas por ERTE, lo que, según el Ministerio, «supone que se mantiene la estabilización del número de trabajadores iniciada desde el pasado mes de septiembre». A pesar de ello, la realidad es que la tercera oleada de la pandemia ha golpeado duramente a las empresas, que en muchos casos han vuelto a tener que recurrir a los ERTE para poder hacer frente a las restricciones en su actividad o negocio.

Respecto al cierre de noviembre se ha producido un descenso de 95.607 personas en ERTE. De media, según la serie por fecha de alta, en el mes de diciembre ha habido 782.915 personas en ERTE, frente a las 865.677 de la serie revisada del mes anterior y las 676.905 del mes de octubre.

Ante esta situación el Servicio de Empleo Estatal Público (SEPE) se vuelve a situar en el centro de la polémica, ya que numerosos ciudadanos han denunciado que no están recibiendo el pago de sus prestaciones correspondientes a ERTEs y otros subsidios. De este modo, de nuevo el SEPE se encuentran colapsado ante la avalancha de solicitudes de la tercera oleada, que ha vuelto a pillar al organismo dependiente del Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz, sin efectivos suficientes.

Los ERTE derivados de la pandemia y que conllevan exoneraciones a la Seguridad Social han representado el 61% del total y mientras 62.197 personas terminaron el año protegidas por el denominado ERTE de impedimento, 171.562 permanecieron en ERTE de limitación a 31 de diciembre. El número de trabajadores por ERTE de impedimento se redujo en diciembre en más de 30.000 personas debido al fin de las medidas de restricción administrativa de algunas comunidades autónomas.

Los ERTE sin exoneraciones a la Seguridad Social por causa económica, técnica, organizativa y de producción (ETOP) alcanzaron los 295.914 personas, lo que supone una reducción de unas 36.000 personas respecto a cierre del mes anterior.