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Ni el olivo ni la fresa: el alimento que es el nuevo oro en España y se paga a 8,86 euros el kilo

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En los últimos años, el pistacho se ha consolidado como uno de los cultivos más rentables en España, y las cifras así lo demuestran. En 2024, la superficie dedicada a este cultivo aumentó un 8,4%, hasta alcanzar las 85.000 hectáreas. Por regiones, Castilla-La Mancha ocupa el primer puesto en el ranking, ya que concentra el 75% del total nacional, especialmente en las provincias de Toledo y Ciudad Real. En cuanto al precio, el pistacho se paga de media a 8,86 euros, razón por la cual se considera el «nuevo oro en España».

La oferta de pistacho en nuestro país ha aumentado de forma significativa en los últimos años, pero la demanda también lo ha hecho. Por este motivo, todavía es necesario importarlo de Estados Unidos e Irán, los principales países productores, para cubrir la demanda nacional. Sin embargo, el sector confía en que, en un futuro no muy lejano, España se convierta en un «gran exportador».

El precio del ‘nuevo oro en España’ se dispara

El cultivo del «nuevo oro en España» ha experimentado un auténtico «boom» en los últimos años, convirtiéndose en una alternativa muy rentable para numerosos agricultores.  Las principales regiones productoras son Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Aragón y Cataluña.

Castilla-La Mancha concentra más del 80% de la superficie nacional dedicada al pistacho y se considera el corazón de este cultivo en España. Andalucía también está experimentando un crecimiento importante gracias a su clima cálido y seco, especialmente en zonas de secano. Extremadura y Castilla y León destacan por sus inviernos fríos y veranos calurosos, condiciones favorables para determinadas variedades. Por su parte, Cataluña y Aragón muestran un desarrollo más moderado pero constante.

España cumple todas las condiciones para un cultivo rentable y productivo: inviernos fríos, veranos calurosos y secos, suelos bien drenados y alcalinos, poca humedad y alrededor de 350 mm de lluvia anual.

Las variedades del «nuevo oro en España» más cultivadas son Kerman, que es la variedad más extendida en el mundo, caracterizada por ser un árbol de gran vigor y productividad y por ofrecer frutos de buen tamaño y calidad; Sirora, una variedad especialmente adecuada para el sur de España, con frutos de tamaño mediano y calidad aceptable; y Larnaka, una variedad de floración tardía que la hace menos sensible a las heladas, con frutos de tamaño mediano y calidad buena.

Principales países productores

La producción mundial de pistacho está liderada principalmente por Estados Unidos, con una producción de 523.900 toneladas. Este país registra además una producción por persona de 1,598 kg, una superficie cultivada de 165.518 hectáreas y un rendimiento medio de 3.165,2 kg por hectárea. En segundo lugar se sitúa Irán, con 135.000 toneladas producidas, 1,651 kg por persona, 125.544 hectáreas de cultivo y un rendimiento de 1.075,3 kg por hectárea. Le sigue Turquía, con 119.355 toneladas, 1,477 kg por persona, una superficie de 389.451 hectáreas y un rendimiento de 306,5 kg por hectárea.

Por detrás aparece China, con una producción de 78.817,5 toneladas, una producción por persona de 0,057 kg, 27.749 hectáreas cultivadas y un rendimiento de 2.840,4 kg por hectárea. Siria produce 43.104,3 toneladas, con 2,357 kg por persona, 60.381 hectáreas y un rendimiento de 713,9 kg por hectárea. En Grecia la producción alcanza las 11.836 toneladas, con 1,099 kg por persona, 4.353 hectáreas y un rendimiento de 2.719 kg por hectárea.

En el caso de España, la producción del «nuevo oro» se sitúa en 7.545 toneladas, con 0,162 kg por persona, 20.415 hectáreas cultivadas y un rendimiento medio de 369,6 kg por hectárea. Madagascar produce 5.539,64 toneladas, con 0,211 kg por persona, 14.512 hectáreas y un rendimiento de 381,7 kg por hectárea. Por su parte, Italia alcanza 3.873 toneladas, con 0,064 kg por persona, 3.870 hectáreas y un rendimiento de 1.000,8 kg por hectárea.

Finalmente, Túnez registra una producción de 3.123,05 toneladas, con 0,273 kg por persona, 27.810 hectáreas y un rendimiento de 112,3 kg por hectárea, mientras que Afganistán produce 2.787,54 toneladas, con 0,088 kg por persona, 2.158 hectáreas cultivadas y un rendimiento de 1.291,7 kg por hectárea. Estos países concentran aproximadamente el 80 % de la producción mundial de pistacho.

Tensiones por el conflicto en Oriente Medio

«Cuando un país exporta más del 90% de su producción, cualquier perturbación en las rutas comerciales tiene un impacto inmediato en la oferta disponible a nivel internacional. Si el conflicto genera retrasos, encarecimiento del transporte o dificultades en los seguros marítimos, el ajuste se trasladará rápidamente al mercado mayorista. La estrategia del pistacho español no pasa por sustituir grandes volúmenes internacionales, sino por consolidar una oferta de alto valor añadido en el mercado europeo», indica el director técnico de Víridi Horizons, Ignacio Soler de la Azuela.

En este contexto, Víridi Horizons considera que España podría tener una «ventana de oportunidad estratégica». Actualmente, la producción nacional oscila entre las 6.000 y las 8.000 toneladas anuales, que equivalen al 1% del total mundial. Sin embargo, gracias a las nuevas plantaciones, esta cifra podría duplicarse o incluso triplicarse en 2026, situando la producción nacional en un rango de entre 16.000 y 20.000 toneladas.

«No hablamos necesariamente de un desabastecimiento, pero sí de un posible encarecimiento y mayor volatilidad en los próximos meses. En ese escenario, los productores europeos pueden reforzar su presencia en un mercado que demanda calidad, estabilidad y trazabilidad», concluye.