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La Ley Laboral confirma la norma: 5 días extra de vacaciones en 2026 que nadie está usando y el Estatuto de los Trabajadores lo avala

Cuando se piensa en derechos laborales siempre se suele pensar por ejemplo en los horarios, las horas extra o lo que nos retienen en cada nómina, pero lo cierto es que hay otros derechos que están ahí, en la ley, pero que en la práctica pasan bastante desapercibidos. No porque sean nuevos, ni mucho menos, sino porque no todo el mundo los conoce o porque en muchas empresas se siguen aplicando de forma bastante limitada. Es el caso de los 5 días extra que puedes tener. Aparecen reflejados en el Estatuto de los Trabajadores pero pocos saben a qué se corresponde.

Este permiso de 5 días extra que es además retribuido, sigue vigente en 2026 y aunque como decimos, aparece claramente en el Estatuto de los Trabajadores, muchos empleados no lo están utilizando. Algunos ni siquiera saben que de qué se trata o a que se corresponde, y otros creen que sólo se puede pedir en casos muy concretos. El problema es que se suele confundir con vacaciones o con permisos más conocidos, cuando en realidad es otra cosa. Y bien entendido, puede suponer varios días libres sin perder salario en situaciones en las que de verdad hacen falta.

El permiso de 5 días extra que pocos conocen pero que está en la ley

Este derecho a tener 5 días extra está recogido en el artículo 37.3.b) del Estatuto de los Trabajadores y no es algo nuevo. La norma reconoce cinco días de permiso retribuido en caso de accidente o enfermedad grave, hospitalización o intervención quirúrgica que requiera reposo en casa. Hasta aquí, más o menos todo el mundo lo tiene claro. Pero donde empiezan las dudas es en a quién se aplica exactamente.

Porque no se limita sólo a padres, hijos o hermanos. También incluye al cónyuge, a la pareja de hecho y a familiares de hasta segundo grado, lo que abarca más situaciones de las que muchas empresas suelen admitir. Y además, desde la reforma de 2023, el permiso se amplió todavía más ya que también se puede pedir por cualquier persona que conviva contigo y necesite cuidados. Esto es algo que mucha gente todavía no sabe.

No son días naturales, y aquí está una de las claves

Otro punto que suele generar bastante confusión es cómo se cuentan esos 5 días extra. Durante años ha habido interpretaciones distintas, pero el Tribunal Supremo ha ido aclarando este tema poco a poco. En 2025 dejó claro que estos permisos se disfrutan en días laborables, porque si no, no tendrían mucho sentido. Es decir, cuentan los días en los que tendrías que trabajar, no los fines de semana o festivos si ya eran libres. Y en 2026 se ha ido un paso más allá. Se ha confirmado que no es obligatorio empezar a contar el permiso justo el día en el que ocurre el hecho causante. Se puede usar de forma más flexible, adaptándolo a la situación real.

No hay un límite de veces al año

Aquí hay otro detalle que suele sorprender bastante, dado que este permiso no tiene un límite anual como tal, de modo que no es algo que se pueda usar una sola vez y ya está, sino que la ley lo vincula a cada situación concreta. Es decir, cada hospitalización, cada enfermedad grave o cada intervención genera el derecho a pedir esos cinco días. De este modo, y por ejemplo, si tienes que pedirlo en un momento del año por un familiar y meses después surge otra situación distinta, podrías volver a solicitarlo sin problema.

Lo que muchas empresas siguen haciendo mal

A pesar de que todo esto está recogido en la ley, en la práctica hay empresas que siguen aplicando criterios más restrictivos. A veces por desconocimiento y otras simplemente por inercia. Uno de los errores más comunes es limitar el permiso sólo a familiares directos, cuando la norma ya incluye más supuestos. Otro bastante habitual es pedir requisitos extra, como demostrar convivencia en casos donde no corresponde o exigir pruebas adicionales. Sobre esto también se pronunció el Tribunal Supremo en 2025, dejando claro que no se pueden imponer condiciones que no estén en la ley. Si se justifica el hecho causante y el parentesco o la convivencia cuando proceda, el permiso debe concederse.

Un derecho que sigue sin aprovecharse

Al final, lo que está pasando es bastante simple. El permiso existe, está vigente y está respaldado por la ley, pero sigue sin usarse tanto como debería. En parte porque no se conoce bien, y en parte porque durante años se ha interpretado de forma más restrictiva de lo que realmente dice el Estatuto de los Trabajadores. Y claro, eso hace que muchos trabajadores ni se planteen pedirlo, cuando en realidad podría ser clave en momentos complicados en los que hace falta tiempo y margen sin perder ingresos. No es una novedad, pero sí es uno de esos derechos que, cuando se entiende bien, cambia bastante la situación.