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Economía
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Jeff Bezos (62 años), dueño y fundador de Amazon: «Si pretendes que nadie jamás te critique, entonces no hagas nada nuevo»

Jeff Bezos es artífice de una de las compañías más grandes del mundo, Amazon, que sin embargo comenzó como una pequeña y sencilla librería online. Para hacer crecer su negocio, tomó decisiones que no siempre fueron entendidas y, como cualquier empresario que se expone públicamente, también recibió críticas. Al respecto de esto tiene una reflexión que encaja bastante bien con lo que fueron sus inicios: «Si no puedes tolerar las críticas, no hagas nada nuevo o interesante».

La frase surgió en 2016, durante una conversación en la Code Conference, mientras explicaba que resulta prácticamente imposible intentar algo diferente y conseguir, al mismo tiempo, que todo el mundo esté de acuerdo. Es decir, que cualquier riesgo conlleva el tener que asumir que alguien te vaya a criticar. Bezos, sigue ligado a Amazon como fundador y presidente ejecutivo, pero dejó de ser consejero delegado en 2021, puesto que ocupa Andy Jassy.

Jeff Bezos (62 años), dueño y fundador de Amazon: «Si pretendes que nadie jamás te critique, entonces no hagas nada nuevo»

«Si pretendes que nadie jamás te critique, entonces no hagas nada nuevo». Esta frase de Jeff Bezos suele circular en redes sociales como una reflexión sobre emprendimiento e innovación, aunque el contexto en el que Bezos la pronunció era algo distinto. Ocurrió en la Code Conference de 2016, cuando le preguntaron por la batalla que mantenían el empresario Peter Thiel y el medio Gawker. Bezos habló entonces de la crítica y de la necesidad de desarrollar cierta resistencia frente a ella cuando uno se convierte en personaje público. Fue durante esa respuesta cuando aseguró que cualquiera que haga «algo interesante» en el mundo acabará teniendo críticos. Su conclusión fue que quien no pueda tolerarlos debería evitar hacer cosas nuevas o interesantes.

Sacada de aquel episodio concreto, la idea puede trasladarse fácilmente a otros ámbitos. Hacer algo diferente supone exponerse. Puede ocurrir al montar una empresa, pero también al cambiar de profesión, comenzar un proyecto personal o tomar una decisión que el entorno no termina de comprender. La alternativa para evitar cualquier comentario negativo parece sencilla: no arriesgar, no destacar demasiado y mantenerse dentro de aquello que los demás ya conocen. Precisamente ahí está la contradicción que plantea Bezos. Es difícil innovar buscando al mismo tiempo la aprobación de todos.

Amazon, un ejemplo de una apuesta que comenzó vendiendo libros

En el caso de Bezos, esa forma de pensar está inevitablemente relacionada con su propia historia empresarial. Fundó Amazon en 1994 y la compañía comenzó vinculada a la venta de libros por Internet. Más de tres décadas después, su actividad abarca desde el comercio electrónico hasta el entretenimiento y los servicios en la nube de Amazon Web Services. Bezos dejó la dirección ejecutiva de Amazon en julio de 2021. Desde entonces ocupa el cargo de presidente ejecutivo y Andy Jassy ejerce como presidente y CEO. La propia documentación corporativa de Amazon continúa señalando el papel de Bezos en la compañía y su importante participación accionarial.

Su reflexión sobre las críticas, por tanto, no habla únicamente de soportar comentarios desagradables. También apunta al riesgo que acompaña a cualquier decisión que se aparte de lo habitual. Eso tampoco convierte automáticamente una crítica en una señal de que se está haciendo lo correcto. Una idea puede ser novedosa y estar equivocada. Del mismo modo, una objeción puede señalar un problema real que convenga revisar.

No todas las críticas tienen el mismo valor

Aquí aparece una diferencia importante. Aceptar que habrá críticas no equivale a ignorarlas. De hecho, una crítica bien argumentada puede servir para detectar un error, cambiar una decisión o mejorar una idea que todavía está en desarrollo. Otra cosa son los comentarios que se limitan a desacreditar a quien intenta hacer algo diferente.

La cuestión está en no utilizar la ausencia de críticas como requisito para actuar. Si antes de empezar un proyecto esperamos que familiares, amigos, compañeros de trabajo o desconocidos estén de acuerdo, probablemente muchas ideas no lleguen siquiera a ponerse en marcha. Y por otro lado, las redes sociales han hecho todavía más visible esa situación. Cualquier decisión expuesta públicamente puede recibir opiniones en cuestión de segundos. Un proyecto puede gustar a cientos de personas y, a la vez, acumular comentarios negativos así que buscar unanimidad en ese escenario se vuelve prácticamente imposible.

Una reflexión que va más allá de los negocios

No hace falta fundar una empresa para encontrarse ante este dilema. Pensemos en alguien que quiere dejar un trabajo estable para probar suerte en otro sector. O en quien decide volver a estudiar a los 40 años o alguien que desee poner en marcha un pequeño negocio. Situaciones como estas pueden provocar comentarios del entorno. En esos casos, el miedo a equivocarse puede mezclarse con otro distinto: el miedo a que los demás vean que nos hemos equivocado.

La frase de Bezos invita precisamente a separar ambas cosas. Valorar los riesgos antes de tomar una decisión es prudencia. Renunciar únicamente porque alguien puede criticarla es algo diferente. El propio Bezos lo resumió de una manera mucho más contundente aquel día de 2016. Si haces algo interesante, habrá críticos. No se trata, por tanto, de convertir cada comentario negativo en una medalla ni de pensar que recibir críticas demuestra que una idea es buena. Se trata de asumir que hacer algo nuevo también implica aceptar que habrá personas que no lo entiendan, no lo compartan o, sencillamente, piensen que te estás equivocando.