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Economía
mandato de 14 años

La Fed cambia de dueño: Powell se despide tras 8 años y Warsh inicia su mandato hasta 2040

Kevin Warsh asume la presidencia de la Fed tras el mandato de Powell

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Este 15 de mayo Jerome Powell se despide como presidente de la Reserva Federal tras ocho años de mandato. Ahora es el turno del candidato de Trump, Kevin Warsh.

El nombramiento de Warsh, que contó con la aprobación del Senado estadounidense el pasado 12 de mayo, con 51 votos a favor y 45 en contra, llega en un momento crítico, en el que el nuevo líder tendrá que hacer frente a las presiones inflacionistas generadas por el conflicto en Oriente Próximo.

Por si fuera poco, el camino de Warsh ha estado marcado por controversias y complicaciones, especialmente debido a la presión ejercida por la Administración Trump y su insistencia en reducir los tipos de interés.

La nominación de Warsh por el Comité Bancario del Senado estuvo bloqueada por el senador republicano Thom Tillis, a raíz de una investigación del Departamento de Justicia contra Powell por sus declaraciones sobre los sobrecostes de la sede de la Fed. 

Conflictos de intereses con el comité

Tras el cierre de la investigación, Warsh pudo avanzar en su proceso de investidura hasta haber conseguido un mandato de 14 años como gobernador de la Reserva Federal.

Warsh aboga por una “buena pelea familiar” en la mesa de toma de decisiones de la Fed, lo que sugiere que valora el debate enérgico y los diversos puntos de vista. 

Y más, cuando difiere en muchos puntos de vista de los actuales responsables de la Fed en su convicción de que los debates sobre los tipos de interés deben estar estrechamente vinculados a los relativos al balance de la Fed. 

Según Warsh, «esas herramientas deben funcionar de forma concertada, y no con objetivos contrapuestos». Este enfoque integrado podría dar lugar a nuevas estrategias para gestionar tanto los tipos de interés como las carteras de activos del banco central.

Lo más probable es que el nuevo presidente de la FED se encuentre con la pelea deseada nada más llegar al cargo.

Primero, porque la política monetaria no la decide el presidente, sino los doce miembros con derecho a voto del FOMC, y segundo porque Warsh se incorpora a un comité que ya está dividido por líneas de fractura bien definidas. 

La intención de Jerome Powell de permanecer en la Junta tras dejar la presidencia no hace más que reforzar esa limitación. Si Warsh quiere un cambio, tendrá que dominar el arte de crear consenso dentro de un comité receloso ante cualquier indicio o incluso la percepción de una flexibilización «politizada».

Pasado de Warsh

Warsh no es una cara nueva en la Reserva Federal, anteriormente formó parte del consejo de administración desde 2006 hasta 2011, año en que dimitió por diferencias de opinión respecto al programa de flexibilización cuantitativa posterior a la crisis impulsado por la dirección.

Su función ahora consistirá en votar sobre la política monetaria, supervisar y regular el sistema financiero y supervisar los 12 bancos regionales de la Reserva Federal.

Warsh también dejó claro que es un firme detractor de las orientaciones anticipadas, argumentando que estas encasillaban a la Fed en trayectorias preestablecidas y mermaban su capacidad de respuesta ante los datos en tiempo real. 

Este enfoque podría dar lugar a una Fed más dinámica (y quizás impredecible). Además, Warsh asume el cargo con una visión relativamente optimista del panorama actual. 

Recientemente señaló que, en términos generales, la economía se encuentra cerca del pleno empleo y que si los estadounidenses quieren un trabajo pueden encontrarlo.

En cuanto a la estabilidad de precios, Warsh ha argumentado que un auge de la productividad impulsado por la inteligencia artificial podría tener un efecto desinflacionista, lo que daría margen a la Fed para recortar los tipos de interés. 

Operación Kevin Warsh

Como Warsh ha sido considerado la ‘marioneta’ de Trump, muchos creen que llevará a cabo esos recortes de tipos, que tanto quiere el presidente estadounidense.

Sin embargo, Warsh no ha reafirmado su previo apoyo a los recortes inmediatos de tipos, una postura que sólo adoptó cuando el presidente Trump aún estaba considerando su nombramiento.

Ahora, el mercado ha abandonado de repente su creencia en la necesidad del nuevo presidente tanto de recortar las tasas como de reducir el balance de la Reserva Federal. 

Más bien, intuyen que el presidente se encontrará muy condicionado por los giros de la economía. Y más, después de los últimos datos del IPC de abril, que pueden influir en subidas de tipos, más que de recortes.

Los swaps de tasas de interés mostraron que los operadores están valorando ahora en aproximadamente un 75% la posibilidad de una subida de tasas de la Fed para abril de 2027.

Para los analistas de Morgan Stanley (MS), eso significa una mayor posibilidad de oscilaciones más bruscas en el mercado del Tesoro, ya que una Fed dirigida por Warsh apunta a nuevas métricas de inflación, proporciona a los mercados menos orientación a futuro e impulsa un balance más pequeño.

Otros, sin embargo, están convencidos de que el oficio de Warsh puede remontar, especialmente si el debilitamiento de la economía o el enfriamiento de la inflación refuerzan los argumentos a favor de unas tasas de interés más bajas.