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Economía
sector aéreo

La UE comprará aceite usado y otros residuos para usarlos como combustible de avión por la guerra de Irán

Este tipo de recurso tiene un coste entre 3 y 6 veces superior al queroseno y las aerolíneas piden incentivos

Las aerolíneas recomiendan comprar ya los billetes de verano: «El precio subirá porque falta queroseno»

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

La Unión Europea (UE) prepara un plan para asegurar el combustible de avión tras el estallido de la guerra de Irán, que está provocando una carestía de queroseno. Entre esas fuentes, los Veintisiéte planean «comprar» biocombustibles conocidos como SAF (combustibles sostenibles de aviación, por sus siglas en inglés). Este tipo de carburantes se generan «a partir de aceite de cocina usado, residuos urbanos y agrarios», entre otros, según explica la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), organización que representa a las compañías del sector.

En concreto, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha afirmado que «Europa está tomando decisiones para proveer de queroseno y también de biocombustibles» dada la crisis energética que ha llegado a provocar cancelaciones de vuelos entre las grandes aerolíneas.

Es decir, el plan que prepara la UE va a hacer que los países miembro puedan «comprar conjuntamente» este tipo de recursos y «tener también una visión y una acción a nivel europeo», según el político catalán.

En conclusión, la Unión se prepara para hacerse con biocombustibles de avión, es decir, con «residuos sólidos urbanos, biomasa o residuos vegetales», algo que se suma al «elevado potencial en energías renovables», según ALA.

El combustible de avión

Los SAF «desempeñan un papel clave, no solo en la descarbonización del transporte aéreo, sino también para avanzar en la soberanía energética en nuestro país», consideran desde la organización que representa a las empresas del sector.

En ese sentido, las compañías son las primeras que piden «a las administraciones» que aceleren «su desarrollo en España con incentivos a su producción y consumo». El problema que presentan este tipo de recursos es que tienen «actualmente un coste entre 3 y 6 veces superior al del queroseno convencional».

Un avión repostando queroseno. (Foto: Guetty).

«Avanzar en esta dirección permitiría consolidar un modelo de aviación más sostenible, reforzar la resiliencia del sector y reducir la dependencia externa en el suministro de combustible de aviación», afirma ALA.

«España tiene una oportunidad estratégica para liderar la producción de SAF en Europa, pero para materializarla es imprescindible impulsar un marco de apoyo que permita escalar su desarrollo y reducir su coste, algo que solo será posible con una apuesta decidida y coordinada entre el sector público y privado y que pasa por incentivar la producción y el consumo de SAF» ha subrayado el presidente de ALA, Javier Gándara.

Por otro lado, el representante del sector ha recordado que España cuenta con capacidad para producir una parte significativa del SAF que necesita, gracias a la disponibilidad de materias primas como residuos sólidos urbanos, biomasa o residuos vegetales, junto con un elevado potencial en energías renovables, claves para el desarrollo de los SAF sintéticos más avanzados.

Así las cosas, ahora, dentro del plan de la UE para garantizar el suministro de carburantes de aviación, también se encuentra este tipo de biocombustible, tal y como aseguró el ministro Hereu. El mayor problema actual es su coste, aunque las compañías cada vez ponen más interés en su desarrollo.