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Economía
ENERGÍA

El Gobierno ‘verde’ apaga el 50% de las centrales de cogeneración con las que Bruselas pide rebajar emisiones

Estas centrales aportan energía síncrona y firme necesaria para no repetir un nuevo apagón eléctrico

El Gobierno verde de Pedro Sánchez está acabando con la cogeneración española, uno de los pilares fundamentales de la eficiencia energética promovidos por la Comisión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. A día de este jueves, el 50% de las plantas dedicadas a producir conjuntamente energía eléctrica y térmica están completamente apagadas.

José Ignacio Castillo, presidente de la Asociación Española de Cogeneración (Acogen), advirtió hace tan solo unos días en un evento organizado por Enerclub que España ha pasado en sólo seis años de aportar el 12% de la electricidad nacional a rozar el 6% en la actualidad. «No es solo una tecnología energética, es una infraestructura industrial estratégica que refuerza el país y hoy está en riesgo de desaparecer», advirtió el experto del sector.

Los afectados destacaron, además, que resulta urgente activar de forma inmediata las subastas de 1.200 MW de cogeneración «para iniciar un nuevo ciclo inversor», así como aprobar la prórroga de las plantas existentes para evitar más cierres antes de que lleguen las inversiones.

Dejar morir la cogeneración supone, para los expertos, perder energía firme y síncrona en las redes de distribución por todo el territorio, fundamentales para mantener nuestro sistema eléctrico e industria y prevenir futuros apagones.

El sector subraya que «aporta una base estable de energía a la red» y estabilidad eléctrica a las industrias asociadas.

Sánchez deja morir la cogeneración

En los últimos cinco años, el Gobierno ha dejado morir 1.500 MW y 230 plantas ligadas a la cogeneración energética por cuestiones burocráticas y decisiones políticas. En la actualidad hay casi un centenar de proyectos industriales esperando un marco regulatorio más que necesario para invertir 1.300 millones de euros.

Sin embargo, el Ejecutivo socialista, que lleva por bandera su compromiso con el medioambiente y la reducción de gases de efecto invernadero, no reacciona a la petición de auxilio del sector de la cogeneración y mantiene paralizada su actividad. Entre otros motivos, por su elevada necesidad de gas natural y por priorizar la inversión en renovables.

Si continúa el silencio administrativo y el recorte en la retribución -250 millones menos en los últimos años- otras 140 centrales podrán desaparecer antes de 2030.

Esto se traduce en una pérdida anual de 1.500 millones para la industria energética y en una fuga masiva de empresas que prevén salir de España en busca de marcos regulatorios que aporten seguridad y estabilidad.

Un sistema alabado por la UE

La cogeneración permite producir al mismo tiempo electricidad y calor útil a partir de un mismo combustible. Ese doble aprovechamiento multiplica la eficiencia energética y reduce emisiones.

Por esta razón, la Comisión Europea, que propuso elevar de un 40 % al 55 % el objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, añadió como uno de los sistemas necesarios para el reto ecológico el mantenimiento e impulso de este sistema.

La Asociación Española de Cogeneración calcula que esta tecnología ahorra 14 millones de barriles de petróleo y 40 millones de metros cúbicos de agua al año. Es decir, más rendimiento, menos consumo y menos emisiones de CO2.

Asimismo, al aumentar la eficiencia, las empresas reducen su factura energética y se vuelven más competitivas. Una de las ventajas también es que, al generarse junto al centro productivo, no es necesario transportarla, lo que evita pérdidas eléctricas o ineficiencias.

Con todo ello, España está perdiendo por una parálisis administrativa un motor de inversión, desarrollo económico y creación de empleo fundamental para el país.