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Economía
recaudación fiscal

El infierno fiscal de Sánchez alcanza un nuevo récord: Hacienda recauda el equivalente al 38% del PIB

Un informe del Juan de Mariana alerta de una subida histórica de impuestos desde 2018 y sitúa a España a contracorriente de la UE

Las familias pagan más que nunca mientras el IRPF y las cotizaciones concentran el grueso del alza

  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

España ha alcanzado niveles inéditos de presión fiscal, con una recaudación que ya roza máximos históricos y que, según las previsiones realizadas por el Instituto Juan de Mariana, seguirá escalando en los próximos años. El volumen conjunto de impuestos y cotizaciones superó los 591.000 millones de euros en 2024, equivalente al 37,1% del PIB, y podría situarse en el 38,3% en 2026.

Este incremento se ha producido en paralelo a un fuerte aumento de la recaudación desde 2018, con un crecimiento cercano al 40% en apenas seis años, lo que sitúa el actual periodo como el de mayor expansión fiscal de la democracia reciente.

El impacto medido por el Impuestómetro 2026 del Instituto Juan de Mariana no se queda en cifras macroeconómicas: los datos reflejan un aumento directo de la carga tributaria sobre hogares y trabajadores, que soportan el grueso del incremento, especialmente a través del IRPF y las cotizaciones sociales.

Presión fiscal y familias

El incremento de la presión fiscal tiene un reflejo directo en el bolsillo de los ciudadanos. Los impuestos directos que pagan las familias han crecido más de un 56% en términos nominales desde 2018 y más de un 30% en términos reales.

En la práctica, cada hogar abona actualmente unos 1.657 euros más al año en impuestos directos que al inicio del periodo analizado, mientras que por habitante el incremento medio alcanza los 682 euros.

Este aumento se ha concentrado especialmente en el trabajo. De hecho, prácticamente toda la subida de la presión fiscal en los últimos años proviene de impuestos ligados al empleo, como el IRPF y las cotizaciones sociales.

Además, la inflación ha actuado como un factor clave en el incremento de la carga fiscal. La falta de actualización de los tramos del IRPF ha provocado una subida encubierta de impuestos, elevando la recaudación sin necesidad de cambios normativos explícitos.

España, a contracorriente de Europa

La evolución fiscal española contrasta con la tendencia en la Unión Europea. Mientras España ha incrementado su presión fiscal en más de dos puntos de PIB desde 2018, la media comunitaria ha reducido ligeramente su carga tributaria.

Esto sitúa al país entre los que más han endurecido la fiscalidad en los últimos años, en un contexto en el que economías como Francia, Alemania o Suecia han optado por aliviar la presión sobre los contribuyentes.

El resultado es una convergencia con Europa que no se ha producido por el aumento de la renta, sino por el incremento de los impuestos, lo que implica un mayor esfuerzo fiscal relativo para los ciudadanos españoles.

Una factura fiscal de por vida

El informe también pone cifras al coste acumulado de los impuestos a lo largo de la vida. Un ciudadano medio pagará alrededor de 460.600 euros en tributos desde su nacimiento hasta el final de su vida.

Esta cifra equivale a entre 16 y 30 años de salario íntegro, dependiendo del nivel de ingresos considerado. Además, la carga fiscal no desaparece con la jubilación: más del 30% del total se sigue pagando después de los 65 años.

En paralelo, según el informe, la cuña fiscal (la diferencia entre el coste laboral y el salario neto) refleja una presión elevada: de cada 100 euros que paga una empresa por un trabajador medio, el Estado se queda con más de la mitad.

Pensiones y gasto público

El aumento de la recaudación se ha acompañado de un crecimiento significativo del gasto público, que supera los 725.000 millones de euros.

Las pensiones concentran el mayor peso, con más de un tercio del total, seguidas de la sanidad y las partidas económicas vinculadas a subvenciones e infraestructuras.

De hecho, uno de cada tres euros adicionales gastados en los últimos años se ha destinado a pensiones, lo que explica buena parte de la presión sobre los ingresos públicos.

En conjunto, el informe dibuja un escenario de escalada fiscal sostenida en el tiempo, con una presión creciente sobre trabajadores y clases medias, y una estructura tributaria cada vez más dependiente de los ingresos laborales. Un modelo que, según el análisis, sitúa a España en máximos históricos de recaudación y con una carga fiscal en clara trayectoria ascendente.