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Los clientes de Lidl ya hacen cola por la ropa de cama que parece de diseño y da un aire elegante al dormitorio: cuesta menos de 17 euros

Cambiar la ropa de cama puede parecer un detalle pequeño, pero lo cierto es que transforma bastante el aspecto de un dormitorio. No hace falta renovar muebles ni hacer grandes cambios sino que a veces, con elegir bien el estampado y los colores, la habitación ya se ve distinta y si deseas poder elegir una buena funda para vestir tu cama este verano, Lidl tiene la mejor ya que parece de diseño y aporta un estilo elegante a tu dormitorio.

Se trata de un conjunto sencillo que es de la marca Livarno, sin grandes complicaciones, pero con un detalle claro ya que a primera vista parece más caro de lo que realmente es. Además, este tipo de artículos encaja con una tendencia bastante clara en los últimos años y que es la de renovar espacios de forma rápida y sin gastar demasiado. No todo el mundo quiere meterse en obras o cambiar medio dormitorio, de modo que ya nos sirve el que a veces baste con pequeños cambios que se notan más de lo esperado. Y con esta funda de Lidl tienes el cambio asegurado.

Los clientes de Lidl ya hacen cola por la ropa de cama que parece de diseño

Lo primero que llama la atención es el estampado. Hay varios modelos disponibles, todos con motivos florales, pero sin resultar excesivos. No es el típico diseño plano o sin gracia, sino que tiene ese punto que hace que, cuando lo colocas, la cama destaque un poco más dentro de la habitación. Sin necesidad de añadir nada más.

Los colores también ayudan ya que no son demasiado fuertes, pero tampoco apagados. Eso hace que encajen bastante bien en distintos estilos, tanto si el dormitorio es más neutro como si tiene algo más de decoración. Y en muchos casos, este tipo de estampados funcionan porque no cansan rápido. No es un diseño que a las pocas semanas deje de gustar, algo que sí ocurre con otros más llamativos.

Ropa de cama Livarno de Lidl.

Medidas pensadas para camas grandes

Otro punto importante es el tamaño ya que no es una funda pequeña con una medida de 260 x 220 centímetros, pensada para camas amplias. Esto hace que sea una opción interesante para quienes tienen camas grandes y no siempre encuentran ropa de cama a buen precio en estas dimensiones.

Además, incluye dos fundas de almohada de 45 x 90 centímetros. Es decir, viene el conjunto completo, sin tener que comprar piezas aparte, algo que muchas veces termina encareciendo el resultado final. El cierre es con botones, pero quedan ocultos.

Un tejido práctico para el uso diario

En cuanto al material, se trata de una funda que tiene una mezcla de algodón y poliéster. Concretamente, un 60% de algodón que hace que sea más transpirable y un 40% de poliéster, un material que facilita el mantenimiento y de hecho, se puede lavar a máquina hasta 60 grados, aguanta bien la secadora y no requiere cuidados especiales. Es el tipo de producto que no da problemas en casa. Además, cuenta con tratamiento Sanfor, que ayuda a evitar que el tejido encoja con los lavados. Algo que suele pasar en otros productos y que aquí se intenta evitar desde el principio. Otro detalle es que se puede planchar sin complicaciones y admite vapor, algo útil para quienes quieren que la cama tenga un aspecto más cuidado.

Un precio que marca la diferencia

Y luego está el precio, que es lo que termina de convencer a muchos. Cada conjunto cuesta 17,99 euros. Para una funda de este tamaño, con dos almohadas incluidas y este tipo de diseño, no es lo habitual.

Normalmente, algo similar se va bastante más arriba, sobre todo en medidas grandes. Por eso se convierte en una opción fácil para quien quiere renovar la habitación sin gastar demasiado. No es un producto de lujo, pero tampoco lo pretende. Juega en otra liga: la de ofrecer algo resultón a un precio bajo.

Certificación y fabricación controlada

Otro aspecto a tener en cuenta es que cuenta con la etiqueta Oeko-Tex Made in Green, lo que significa que el producto ha pasado controles para asegurar que no contiene sustancias nocivas y que su fabricación sigue ciertos criterios medioambientales y sociales. También implica que hay cierta trazabilidad en la cadena de producción, algo que cada vez valoran más los consumidores a la hora de elegir productos textiles. No es algo que se vea a simple vista, pero sí aporta un punto extra de confianza.

Como podemos ver, este tipo de productos funcionan por algo muy simple. Permiten cambiar el aspecto de una habitación sin hacer una gran inversión. No hace falta más. Y este conjunto resulta una buena inversión ya que no es complicado, no es caro y cumple con lo que mucha gente busca ahora mismo: algo práctico, que quede bien y que no obligue a gastar demasiado. Porque, en muchos casos, no se trata de cambiar todo el dormitorio sino que basta con acertar en los detalles.