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Confirmado por Hacienda: el máximo de dinero que puedes pasarle a un familiar sin que se considere donación

Pasar dinero a un familiar es algo bastante habitual. Un padre que ayuda a su hijo con la entrada de una vivienda, un apoyo puntual para un imprevisto o incluso una transferencia para echar una mano a final de mes. Son situaciones cotidianas, pero que no siempre se miran desde el punto de vista fiscal y ahí es donde empiezan las dudas ya que puede que Hacienda nos avise de forma inesperada.

Y es que lo que para muchos es sencillamente ayudar con dinero a un familiar, para Hacienda puede tener otra lectura. En concreto, en España, cuando se entrega dinero sin esperar nada a cambio, la ley lo considera una donación. Y eso implica, en la mayoría de los casos, tener que declararlo y tributar por ello. De este modo, y en plena campaña de la Renta, esta cuestión vuelve a cobrar protagonismo. Sobre todo porque la Agencia Tributaria cada vez presta más atención a los movimientos bancarios y a las transferencias entre particulares, especialmente cuando superan ciertos importes.

Qué entiende Hacienda por una donación de dinero a un familiar

El punto clave está en si ese dinero que se da a ese familiar se devuelve o no. Si una persona entrega una cantidad a otra sin obligación de devolución, Hacienda lo interpreta como una transmisión gratuita. Es decir, una donación y además, esto no sólo se aplica a grandes cantidades. También puede ocurrir con importes más modestos si no hay un préstamo formalizado de por medio. Por eso, la diferencia entre prestar dinero y donarlo no está tanto en la cifra como en la intención y en cómo se documenta.

En estos casos, quien recibe el dinero es quien tiene la obligación de declarar la operación a través del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, aplicando la normativa de su comunidad autónoma.

El límite que pone Hacienda a las transferencias

Una de las dudas más frecuentes tiene que ver con el famoso límite de dinero que se puede transferir sin declarar. Y aquí conviene matizar bien ya que no existe una cantidad a partir de la cual una donación deje de tributar, pero lo que sí existe son umbrales que activan controles o alertas. Por ejemplo, los movimientos superiores a 10.000 euros pueden llamar la atención de la Agencia Tributaria, ya que se consideran relevantes para detectar posibles irregularidades.

Además, las operaciones que superan los 6.000 euros también pueden ser analizadas en el marco de la normativa de prevención del blanqueo de capitales. Y, por otro lado, los bancos tienen la obligación de informar sobre determinados movimientos, incluso por importes más bajos. Pero esto no significa que si se envía menos dinero no haya que declararlo. Si se trata de una donación, debe tributar independientemente de la cantidad.

Qué pasa si no se declara el dinero

Ignorar este tipo de operaciones puede salir caro. Si Hacienda detecta que una persona ha recibido dinero y no puede justificar su origen, puede considerarlo una ganancia patrimonial no justificada. En ese caso, la cantidad pasaría a tributar en el IRPF al tipo correspondiente, que puede ser elevado dependiendo de la comunidad autónoma. A esto habría que añadir posibles sanciones económicas. Por eso, aunque en la práctica pequeñas cantidades en efectivo suelen pasar más desapercibidas, el riesgo existe cuando se trata de importes más altos o transferencias bancarias.

Cómo se debe declarar una donación

Para hacerlo correctamente, hay varios pasos que conviene tener claros. El primero es formalizar la donación, especialmente si se trata de una cantidad importante. En muchos casos, se recomienda hacerlo mediante documento público para dejar constancia del origen del dinero. Después, el beneficiario debe presentar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en un plazo de 30 días hábiles desde que recibe el dinero. Este trámite se realiza mediante el modelo correspondiente (habitualmente el modelo 651). Es importante no dejar pasar ese plazo, ya que es uno de los requisitos para poder aplicar reducciones o bonificaciones en aquellas comunidades donde existan.

Diferencias según la comunidad autónoma

Uno de los aspectos que más confusión genera es que este impuesto no es igual en toda España. Cada comunidad autónoma establece sus propios tipos, reducciones y bonificaciones. Esto hace que, en algunos territorios, donar dinero entre familiares cercanos tenga un coste muy bajo, mientras que en otros puede ser más elevado. En ciudades como Ceuta o Melilla, por ejemplo, existen bonificaciones muy altas que reducen de forma considerable la carga fiscal, especialmente entre familiares directos.

¿Se puede dar dinero sin pagar impuestos?

La respuesta corta es que no existe una cantidad libre de impuestos por el simple hecho de ser pequeña. Si hay una donación, debe declararse. Otra cosa distinta es que, en la práctica, Hacienda no siempre actúe sobre pequeños regalos o entregas puntuales de dinero. Pero eso no elimina la obligación legal. Además, hay que tener en cuenta otro detalle importante: si lo que se dona no es dinero, sino bienes como acciones o inmuebles, el donante también puede tener que tributar en su IRPF si se genera una ganancia.

Al final, todo se resume en una idea: justificar bien el origen del dinero y declarar correctamente la operación. No hacerlo puede parecer una forma de ahorrar en el corto plazo, pero el riesgo de sanción complica mucho más la situación.