Cierra la cervecera independentista Estelada cuyos beneficios iban al movimiento nacionalista
Cierra el fabricante de cerveza Estelada, una bebida muy ligada al movimiento independentista que colaboraba con proyectos de Òmnium, una entidad sin ánimo de lucro de Cataluña de carácter cultural y político que trabaja para promocionar el uso de la lengua catalana, difundir la cultura y promover la independencia de Cataluña.
La cerveza Estelada nació en abril de 2013 y, poco más de cuatro años más tarde, se han visto abocados al cierre. El marketing independentista, desde luego, va a menos. Recuerden que hace sólo unas semanas, era el fabricante de ropa CAT el que ‘echaba el cierre’.
Estelada se presentaba como algo más que una cerveza. La compañía pretendía, como ellos mismos se definían en la web, “que el simple acto de tomar una bebida refrescante sea un gesto cargado de simbolismo. Esto es claro, sin renunciar a la calidad y el sabor de una buena cerveza”. Además, tal y como se detalla en su «Filosofía», desde cerveza Estelada querían “ser firmes con nuestras convicciones y ser consecuentes con nuestras ideas y el mensaje que transmitimos”.
Unas ideas que estaban muy claras, toda vez que destinaban el 50% de sus beneficios a colaborar con organismos y entidades que defiendieran la lengua, la cultura y la libertad del pueblo catalán, colaborando, entre otras cosas proyectos como «Llama del Canigó» de Òmnium o «Parejas Lingüísticas» y «Etiquetado en Catalán» de Plataforma por la Lengua.
OKDIARIO ha llamado al teléfono de contacto para verificar el cierre de la compañía, algo que ha confirmado la persona que nos ha atendido. A la pregunta que le hemos formulado: ¿Y eso por qué? La respuesta, desde luego, no ha sido nada clara: “Cosas”.
¿Fin del marketing independentista?
Con este, es el segundo cierre en sólo unos meses de una empresa muy ligada al independentismo. Camisetes CAT era una compañía de productos independentistas que llegó a promocionar el ahora entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, en su etapa como técnico del Barcelona o del Bayern de Munich. Sus camisetas, de marcado tinte secesionista, fueron adquiriendo popularidad a medida que el ex jugador culé iba haciendo uso de ellas. Sin embargo, según pudo confirmar OKDIARIO, camisetes CAT se ha declarado en quiebra y se ha puesto a la venta.
Pero lo cierto es que el precio solicitado por la empresa es demasiado alto, toda vez que los cinco socios que componen la compañía están intentando traspasarla por un precio de entre 30.000 y 40.000 euros, mientras que camisetes CAT apenas facturó 7.300 euros el año pasado.
Guardiola ha realizado varias ruedas de prensa portando camisetas de esta marca, si bien es cierto que siempre lo ha hecho con sus modelos más ‘light’, y no con aquellos que, explícitamente, exigían la separación de Cataluña del resto de España, como los modelos que ven a continuación.
Lo último en Economía
-
Irene Masero, camionera asturiana: «Casi siempre tengo que ducharme en los cuartos de baño masculinos»
-
María Cristina Clemente, notaria: «Nunca aconsejaría a una persona de 70 u 80 años que haga donación de sus bienes»
-
Ha entrado en vigor y ya es oficial: se confirma la indemnización de 1 mes para los trabajadores que se queden sin trabajo si su empresa cierra por jubilación
-
Airbnb registra su mejor trimestre en 3 años: dispara un 19% sus ingresos y crecen un 13% los nuevos clientes
-
La patronal de FCC y Acciona gana el recurso y anula el megacontrato de basuras de Madrid de 1.300 millones
Últimas noticias
-
Ferrer ya tiene nuevo proyecto tras la Davis con España: será entrenador de Ruud
-
Descubrimiento monumental en Murcia: los arqueólogos hallan restos romanos del siglo I bajo un arrabal islámico, y creen que se trata de un asentamiento «con un 99,9 % de probabilidad»
-
La NFL guarda un minuto de silencio por las víctimas de Urda y homenajea a los servicios de emergencia de España
-
Más grande que el Pentágono y con 2.892 etapas para separar uranio: así era la planta K-25 de Oak Ridge, el mayor edificio del mundo en 1945
-
Garriga alerta del «efecto llamada» ante la avalancha de cayucos en El Hierro: más de 8.000 inmigrantes en cinco semanas