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Jubilados

Buenas noticias para los mayores de 65 años: el ingreso mensual de 628 euros que no estás cobrando

No todas las jubilaciones son iguales. Mientras que algunos trabajadores llegan a los 65 años con una pensión que queda consolidada tras décadas cotizando, otros descubren que no tienen derecho a una prestación contributiva suficiente. Se genera entonces una situación más común de lo que parece, sobre todo entre personas que en realidad no han ido a un trabajo o no han tenido una jornada laboral convencional, sino que han dedicado su vida al cuidado del hogar sin cotizar.

Lo que muchos no saben es que existe una ayuda específica para estos casos. Una prestación que ahora, tras la última actualización oficial, llega ya a los  628,80 euros al mes. Una cantidad que puede marcar la diferencia entre llegar justo o respirar un poco más tranquilo a final de mes. Se trata de la pensión no contributiva de jubilación, una medida que lleva activa desde finales de los años 80 y que busca garantizar un ingreso mínimo a quienes no alcanzaron los años necesarios para cobrar una pensión ordinaria, entre los que están las amas (y amos) de casa.

El ingreso mensual para mayores de 65 años que no estás cobrando

El Gobierno ha aprobado la revalorización del 2,8% de las pensiones no contributivas para 2026. Con esta actualización, la cuantía mensual queda fijada en 628,80 euros, lo que supone 8.803,20 euros al año repartidos en 14 pagas. Eso sí, la cifra cambia si en el mismo domicilio hay dos beneficiarios. En ese caso, la cuantía individual baja a 534,48 euros al mes por persona.

La gestión de esta prestación corre a cargo del IMSERSO y el ingreso se realiza mediante transferencia bancaria. Se abona en 14 pagas, incluyendo las extras de junio y noviembre. En 2025, alrededor de 35.000 mujeres accedieron a esta ayuda, muchas de ellas amas de casa que nunca cotizaron lo suficiente. Comunidades como Andalucía, Galicia o Castilla-La Mancha son aquellas que concentran el mayor número de beneficiarias.

Quién puede pedir estos 628 euros

La pensión no contributiva no es una ayuda automática y además, para poder cobrarla, hay que cumplir varios requisitos bastante concretos además del hecho de no haber cotizado lo suficiente para poder cobrar una pensión contributiva.

El primero de requisitos es la edad ya que hay tener 65 años o más. También se contempla el acceso desde los 60 en el caso de que se acredite una situación de dependencia grave. El segundo requisito es la residencia y para ello, se exige haber vivido legalmente en España al menos 10 años, y que dos de ellos sean inmediatamente anteriores a la solicitud.

Además, como ya hemos mencionado no se puede tener derecho a una pensión contributiva igual o superior. Es decir, no haber cotizado el mínimo necesario para acceder a la jubilación ordinaria. Y, por último, están los límites de ingresos. Para un beneficiario que viva solo, los ingresos anuales no pueden superar los 8.803,20 euros. En el caso de que se conviva con cónyuge, el límite familiar asciende a 14.090 euros. Y hemos de tener en cuenta también que no se trata únicamente de lo que se cobra, o entra cada mes, sino también del patrimonio. Segundas viviendas o rentas elevadas pueden influir en la resolución.

Cómo se solicita

El trámite para poder solicitar esta pensión es gratuito y se puede hacer durante todo el año. No hay convocatoria cerrada ni plazo único. Para pedirla lo único que es necesario es reunir documentación básica: DNI o NIE, libro de familia, certificado de empadronamiento, justificantes de ingresos, informe de vida laboral y, si procede, documentación médica que acredite dependencia.

La solicitud de la pensión no contributiva no puede presentarse online a través de la sede electrónica de la Seguridad Social utilizando Cl@ve, certificado digital o DNI electrónico. También es posible hacerlo de forma presencial en oficinas del IMSERSO, Seguridad Social o incluso en algunos ayuntamientos, siempre con cita previa.

La administración dispone de hasta 90 días para resolver. Si la respuesta es favorable, el pago se realiza con carácter retroactivo desde la fecha en que se presentó la solicitud.

Una ayuda clave frente a la pobreza en la tercera edad

España tiene una población cada vez más envejecida y no todas las trayectorias laborales han sido estables. Especialmente en generaciones anteriores, muchas mujeres dedicaron su vida al cuidado familiar sin cotizar. Esta prestación intenta cubrir ese vacío. En 2026, el coste estimado de estas pensiones supera los 320 millones de euros y se financia con impuestos generales. No depende de las cotizaciones previas del beneficiario, sino del sistema de protección social.

Además, puede complementarse en algunos casos con otras ayudas, como la prestación por cuidados en el entorno familiar o el complemento a mínimos si se percibe una pensión contributiva baja.

La realidad es que hay personas mayores que podrían estar cobrando estos 628 euros al mes y todavía no lo han solicitado. Y en muchos hogares, esa cantidad no es un extra, sino una necesidad.