Economía
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Un autónomo que facture 4.500 euros al trimestre pagará 3.042 euros entre cuotas, IVA e IRPF

La subida de cuotas que ha planteado José Luis Escrivá hipoteca la cuenta de pérdidas y ganancias de los autónomos para los próximos años. Y es que aquellos trabajadores por cuenta propia que facturen -no cobren- menos de 600 euros en el mes pasarán a 183 euros respecto de los 281 euros actuales. Ahora bien, todos aquellos autónomos que superen los 1.300 euros de facturación verán incrementada la cuota de forma progresiva. Si se analizan los datos, se observa como las cuotas de autónomos serán de aproximadamente el 30% de los ingresos declarados en 2031.

Si a este 30% de cuota de autónomos, le añadimos el 21% de IVA y el 15% de retención avanzada del IRPF, los autónomos trabajarán para pagar impuestos, puesto que la presión fiscal al final del trimestre, será del 60%. Está claro que el IVA es un impuesto neutro, pero la gran mayoría de autónomos, no lo pueden facturar a parte y, por lo tanto, no deja de ser una carga más. De esta forma, en el año 2031 y con las cuotas propuestas, el autónomo destinará el 60% de su facturación para pagar impuestos y del 40% restante, tendrá que pagar sus costes y tendrá que vivir.

De esta forma, un autónomo que factura 1.500 euros -IVA incluido- al mes y, por lo tanto, 4.500 euros al trimestre, en 2031 pagará una cuota trimestral de autónomos de 1.422 euros, un IVA de 945 euros y se tendrá que retener en IRPF 675 euros. En total, le quedarán limpios después de los impuestos del trimestre un total de 1.458 euros. Todo esto, suponiendo que ha cobrado las facturas, si no tendrá que abonar 3.042 euros de su bolsillo.

«Con esta reforma muchos autónomos lo dejarán de ser en los siguientes años y aumentará la economía sumergida, lo que provocará un efecto absolutamente contrario en la recaudación que quiere hacer el Estado» afirma Andrei Boar, profesor del departamento de Finanzas de Barcelona School of Management.

Y, aunque las comparaciones son odiosas, lo cierto es que un autónomo europeo pagará en sus cuotas mucho menos que los españoles en 2031. Cada país tiene su sistema propio e incorpora diferentes prestaciones: en Reino Unido se pagan 14 euros al mes si no se llega a los 600 euros y un 9% de los ingresos posteriormente, en Países Bajos, se paga una cuota de 50 euros al mes; en Alemania se paga una cuota de 140 euros al mes si los ingresos no superan los 1.700 euros; en Francia se paga entre el 12% y el 21% de los ingresos, en función del sector y en Italia se paga entre el 22% y el 28% de la renta.

Por este motivo, la reforma de la cuota propuesta ha recibido graves críticas por parte de todo el mundo, y con razón. España es el país con más carga fiscal para sus autónomos de su entorno, con una cuota que llegará hasta el 30% de su facturación, que no de sus ingresos, IVA e IRPF a parte. «La situación es absolutamente insostenible y haría falta que esta cuota se adaptara a los cobros que hacen los autónomos, sobre todo teniendo en cuenta, que los primeros que incumplen los plazos son las mismas administraciones» apuntan los expertos.