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El 52% de los expertos de PwC ve una inflación estructural en España y prevé tipos altos durante más tiempo

El consenso anticipa un crecimiento del 2,4% en 2026 y del 2% en 2027, mientras empeoran las expectativas de consumo

Habrá precios altos durante mucho tiempo. Es la opinión mayoritaria de los expertos, empresarios y directivos consultados por PwC. El 52% considera que el repunte de los precios en España marca el inicio de una fase de inflación estructuralmente más alta, que se prolongará en el tiempo y que el Banco Central Europeo (BCE) tendrá dificultades para resolver, según el Consenso Económico y Empresarial correspondiente al cuarto trimestre de 2026.

El informe, cuyas conclusiones se basan en 91 respuestas recogidas entre el 4 y el 24 de octubre, también refleja que un 52% de los encuestados espera para 2027 una inflación persistente y tipos de interés elevados durante más tiempo, ante la posibilidad de una nueva ronda de tensiones geopolíticas.

Frente al diagnóstico de una inflación estructuralmente más alta, un 25% interpreta el actual repunte como un episodio pasajero derivado del impacto energético de la situación en Oriente Próximo, mientras que un 15% lo considera un riesgo manejable si el BCE actúa con firmeza.

En cuanto a los componentes que ejercerán una mayor presión sobre los precios en los próximos meses, el 63% apunta a una combinación de energía, alimentos y servicios, una mezcla que, según los encuestados, podría hacer que la inflación resulte persistente y difícil de reconducir.

La política monetaria concentra buena parte de la atención de los participantes en el estudio. El 76% considera que la subida de la facilidad de depósito del BCE hasta el 2,5% el pasado septiembre fue una decisión «acertada y necesaria» para anclar las expectativas de inflación, aunque algunos creen que llegó tarde.

Un 15% estima que la medida será contraproducente porque penaliza el crecimiento sin atajar la perturbación de oferta provocada por el conflicto en Irán. De cara a los próximos meses, el 86% apuesta por nuevas subidas de tipos hasta el cierre del año, si bien las vincula a la evolución de la inflación.

El informe sitúa la inflación en España en el 5%, frente al 3,8% de la eurozona. Para el 47% de los expertos, esta diferencia responde al dinamismo de la demanda interna y del turismo, que presionan al alza los precios.

Los encuestados también advierten de las consecuencias de una inflación prolongada sobre las economías domésticas. El 45% considera que, si los precios crecen por encima de los salarios nominales durante un periodo prolongado, el impacto será desigual en función de la renta, mientras que un 39% prevé una pérdida de poder adquisitivo con posibles ajustes del consumo y del ahorro.

Al analizar específicamente la evolución salarial, un 39% espera que las remuneraciones aumenten por debajo de los precios. Otro 31% cree que las subidas salariales alimentarán efectos de segunda ronda sobre costes y precios, especialmente en determinados sectores, y un 27% anticipa un impacto desigual según la capacidad negociadora de los trabajadores, la productividad y los convenios colectivos.

Estas preocupaciones se trasladan a las perspectivas de consumo. El porcentaje de participantes que espera que este disminuya aumenta del 24% al 42% respecto al consenso anterior, mientras que quienes prevén que permanezca estable bajan del 65% al 53%. Además, el 67% califica de regular la situación de las familias en términos de ahorro, renta y endeudamiento, y la mayoría no espera una mejora durante el próximo trimestre.

En este contexto, el consenso anticipa una desaceleración moderada de la economía española, con un crecimiento del 2,4% en 2026 y de alrededor del 2% en 2027. El 41% señala la falta de trabajadores como uno de los principales obstáculos para aumentar la actividad, pese a que existe suficiente demanda y capacidad instalada para producir más.

La valoración de las empresas también pierde impulso. El 60% de los encuestados considera buena su situación, frente al 72% que lo afirmaba a principios de año, mientras que el 76% espera que se mantenga sin cambios durante el próximo trimestre.

El estudio concluye que España afronta una moderación gradual del crecimiento, sin señales que justifiquen un diagnóstico alarmista, aunque sujeta a incertidumbres relacionadas con la inflación, los costes de financiación, el consumo y el contexto geopolítico.

PwC elabora este indicador trimestral desde 1999 a partir de un panel de unos 450 expertos, empresarios y directivos. En esta edición, las conclusiones proceden exclusivamente de las 91 respuestas recibidas durante el periodo de consulta.