Xabi Alonso busca un parón tras su salida del Real Madrid. La aventura del técnico tolosarra en el banquillo del Bernabéu ha llegado a su fin de forma precipitada, lo que le ha llevado a tomar una determinación. En principio, la idea que tiene tras su marcha del conjunto blanco es aislarse, tomarse un respiro y rodearse de los suyos, de su familia. Salvo que haya una oferta irrechazable, con un buen proyecto de por medio, no se plantearía regresar a los banquillos hasta la próxima temporada.
Su marcha del conjunto madridista se precipitó tras una conversación con José Ángel Sánchez a la vuelta de Arabia Saudí en la que el director general del club le vio abatido. Se consideró entonces que la situación era irreconducible, pese a que en un primer momento la idea de la entidad era que siguiera. Ese cese por sorpresa, que en el club catalogan como «de mutuo acuerdo», ha provocado que la reacción de Xabi sea la de rodearse de los suyos y tratar de desconectar de todo lo que tiene que ver con fútbol.
Xabi quiere tomarse un descanso. Algo que apenas ha tenido desde que colgara las botas. Cabe recordar que, desde que se retirase en 2017 en el Bayern de Múnich, se sacó el título de entrenador y, al curso siguiente, estaba ya entrenando al Infantil A del Real Madrid. Fue en la temporada 2018-2019. Tras ello llegaron tres temporadas en San Sebastián, con la Real Sociedad B, al que cogió en la extinta Segunda B y le subió a Segunda.
Terminó la temporada con el Sanse en la categoría de plata, pese a que acabaron descendiendo. Pasó entonces unos meses sin equipo, desde junio hasta octubre, cuando tomó las riendas del Bayer Leverkusen, al que cogió colista de la Bundesliga. El resto es historia. Xabi lo llevó a ganar los dos primeros títulos de la historia del club en apenas año y medio. De ser últimos, a ganar la Bundesliga, la Pokal alemana y a caer en la final de la Europa League contra la Atalanta de Gasperini.
Un parón necesario para Xabi Alonso
El buen fútbol de ese Leverkusen, que consiguió doblegar y dejar en blanco al Bayern de Múnich, fue el que le hizo despertar las miradas de los grandes banquillos europeos. Y en el Real Madrid se le consideró desde ese momento como el sustituto de Ancelotti, cuando llegase la hora. En verano puso fin a dos años y medio como entrenador del Bayer Leverkusen y regresó a Valdebebas. Siete meses después se despide del madridismo por la puerta de atrás y de manera precipitada.
Esto le ha llevado a tomar la decisión de tomarse un respiro. Xabi Alonso quiere dejar de pensar en fútbol por un tiempo. Esperará a que llegue el verano para valorar su situación y ver qué opciones hay de cara a la próxima temporada. Por tanto, se pone –de momento– fin a la posibilidad de que pueda llegar a Anfield de aquí al término de temporada, puesto que ha empezado a sonar ya con fuerza como sustituto de Slot en el Liverpool.