Hubo un pasado no tan lejano en el que Vinicius sonreía. Era un tipo feliz. Disfrutaba y hacía disfrutar dentro del terreno de juego. Pero esa sonrisa se difuminó. Desapareció. Ya no es ese tipo risueño, sino que se ha convertido en un jugador frustrado que poco a poco ha ido perdiendo apoyos. El último, el más preocupante, el del estadio Santiago Bernabéu. La afición madridista le ha despedido con dos sonoras pitadas ante Sevilla y Betis. Todo ha cambiado para mal.
A esto hay que sumarle su rendimiento deportivo. Vinicius encadena 16 partidos sin marcar un gol. Demasiados para un jugador de su nivel. 1.491 minutos sin hacer una diana. Pero todo puede cambiar donde tan feliz fue: en Arabia Saudí.
Vinicius vivió una de sus mejores noches como jugador del Real Madrid en Riad. En una final de la Supercopa de España en la que los blancos ganaron 4-1 al Barcelona, con tres dianas del brasileño. En esa temporada, los de Ancelotti por aquel entonces terminaron ganando la Liga y la Champions, y el brasileño acabó siendo el mejor del mundo, aunque no le dejaran ganar el Balón de Oro.
Este domingo, Vinicius tiene una nueva oportunidad de revertir la situación. De volver a ser el jugador que deslumbró a todos hace no tanto. Un futbolista diferencial llamado a marcar diferencias. El escenario es inmejorable: una final contra el Barcelona. En su mano -o en sus pies- está.
El cariño de Xabi
«Cada jugador es diferente y cada momento también tienes que tener esa inteligencia emocional para saber cómo aproximarte. Vini Jr. es muy emocional y hay que saber cómo tocarle y estar cerca de él. Los compañeros se lo hacen llegar muy bien y el cuerpo técnico también. Es cuestión de momentos y volverá a jugar a su gran nivel, a disfrutar y a ser decisivo. Mañana le necesitamos sí o sí y puede ser un buen momento para él. Recuerdo finales en las que ha sido decisivo y mañana se presenta un partido grande, una final contra el Barcelona, un Clásico. Ojalá le podamos ver sonreír y esa alegría», decía Xabi en la previa del encuentro al ser preguntado por el brasileño.
Con su futuro a cuestas
El futuro de Vinicius se encuentra en una encrucijada. El Real Madrid le presentará una oferta de renovación, pero será el jugador, junto a su entorno, quien deba decidir si la acepta o si mantiene su idea de no renovar y abandonar el club en 2027 como agente libre. En ese escenario, el objetivo sería marcharse a otro equipo asegurándose una importante prima de fichaje, una opción que en Valdebebas descartan por completo.
En el club tienen claro que, si no se alcanza un acuerdo antes de que termine la temporada, Vinicius pasará a ser transferible el próximo verano. Otra cuestión es la voluntad del futbolista. Con un año más de contrato y sin ofertas concretas sobre la mesa, seguir una temporada más en Madrid y garantizar una prima de fichaje futura se convierte en una opción cada vez más atractiva para él y su entorno.
Desde la cúpula madridista el mensaje es claro: no habrá prima de renovación. Si llega una oferta adecuada, se estudiará sin dramatismos, pero Florentino Pérez no permitirá que Vinicius se marche sin dejar rédito económico. El caso de Vini ha trascendido lo deportivo y se ha convertido en una cuestión de negocio y de orgullo institucional. El deseo del club es que continúe y se trabajará para ello. Pero si no es posible, escucharán ofertas cuando lleguen. De momento no hay ninguna, aunque en Valdebebas aseguran que estarán preparados cuando aparezcan.