Cada noche de Champions en el Bernabéu se vive de una manera muy especial. Más aún cuando llegan las rondas decisivas, como los cuartos de final, y enfrente está un rival como el Bayern, el gran enemigo continental de los blancos.
En este partido de ida, Chamartín se engalanó para crear una atmósfera única. Minutos después de corear la alineación del Real Madrid y silbar la del Bayern, llegó el momento de cantar el himno de la Décima, la canción del madridismo. Los aficionados se dejaron la garganta para que los hombres de Álvaro Arbeloa lo escucharan hasta en el vestuario.
Después, ambos equipos saltaron al terreno de juego acompañados por el himno de la Champions. Lo que vieron los 22 protagonistas fue un espectáculo imponente: un mosaico que cubría todo el estadio. Miles de cartulinas blancas, moradas y amarillas coloreaban las gradas del Santiago Bernabéu. En el lateral del Paseo de la Castellana se dibujaban las siglas RMCF, mientras que en el fondo sur emergía el primer escudo de la entidad madridista.
El clásico de Europa
Ambos equipos se han medido en 28 ocasiones en la máxima competición continental. El Real Madrid ha eliminado al Bayern ocho veces, por cinco del conjunto alemán. Ningún otro enfrentamiento alcanza cifras similares en la Champions.
El balance global es ligeramente favorable a los blancos: el 15 veces campeón de Europa ha marcado 45 goles y ha encajado 42, con 13 victorias, cuatro empates y once derrotas.
Además, el Real Madrid encadena nueve partidos sin perder ante el Bayern (siete victorias y dos empates). Los blancos han superado al conjunto alemán en las cuatro últimas eliminatorias que han disputado: tres en semifinales y una en cuartos. Y las cuatro terminaron con la Champions en las vitrinas del Bernabéu. La última, en el camino hacia la Decimoquinta, con los goles de Joselu en los minutos finales.