El ‘Tiempo de Revisión’ del nuevo CTA cada vez parece más incomprensible. Lo que comenzó siendo un espacio medianamente crítico en el que se sacaba a relucir errores graves de árbitros en la Liga se ha convertido en una selección de jugadas aleatorias y sin ningún tipo de influencia ni factor mediático en las que además aprovechan para respaldar a los colegiados dándoles siempre la razón.
Atrás quedaron esas dos o tres jornadas en las que si había errores grandes que afectasen o beneficiasen a los equipos grandes se decía. Ahora el CTA, en boca de su portavoz Marta Frías que se limita a leer un papel, sólo trata de limpiar la imagen de sus árbitros. Y eso se traduce en un bajón significativo en visualizaciones de los vídeos.
Después de esta jornada 18 en Primera División, en la que quedaron muchas dudas como si el empujón de Joan García a su compañero Gerard Martín para evitar un gol en el Espanyol-Barcelona era legal o por qué no fue pitado un penalti sobre Vinicius por Hernández Hernández en el Real Madrid-Betis, el CTA sólo ha elegido una jugada con verdadera trascendencia en un encuentro.
En ésta, analiza el penalti inexplicable que sólo De Burgos Bengoetxea vio en el Celta de Vigo-Valencia de Foulquier sobre Borja Iglesias, que acabó en el primer gol de los celestes. Tanto en dicha jugada como en otra de este partido en Balaídos, ya con el duelo visto para sentencia a favor de los gallegos (iban 3-1), el CTA ha dado la razón al árbitro vasco.
El CTA se focaliza en lo invisible
Pero es que en la tercera elegida respaldan a otro colegiado, el madrileño Ortiz Arias que pitó el derbi entre Rayo Vallecano y Getafe, por no señalar una falta que no era y que precedía al gol de los de Vallecas. Por último, explican por qué no valió el gol de Sörloth en propia con el que se adelantó la Real Sociedad ante el Atlético. Para sorpresa de nadie, tampoco les parece un error y aclaran el acierto de Martínez Munuera.