Vinicius pudo dejar vista para sentencia la eliminatoria ante el Manchester City con lo que hubiera sido el 4-0, pero lo evitó Gianluigi Donnarumma. El meta italiano se redimió después de cometer un claro penalti sobre el brasileño, atajando abajo el lanzamiento tras una paradinha de Vini. Una acción que no dejaba abierta la eliminatoria, pero que sí provocaba que un gol de los de Guardiola lo cambiara todo.
Corría el minuto 56 del partido cuando Vinicius aprovechaba una contra para plantarse solo ante el portero. Tras varios amagues, le tiró el autopase y Donnarumma le tocó el tobillo. Penalti claro. Veía la amarilla el guardameta del Manchester City, en otro partido que, hasta el momento, estaba siendo tétrico para él en el Bernabéu. Tras fallar en el primero de Valverde –retirando la mano cuando podía desviar el balón– se comía el regate de Vini y le hacía falta.
Sin embargo, no tardó en redimirse. Apenas dos minutos después, cuando el propio Vinicius se encargaba de tirarlo, Donnarumma lo detuvo. El portero aguantó la paradinha del brasileño y se lanzó a su izquierda, con la mano abajo. Adivinó el disparo y sacó el balón, evitando que el astro del Real Madrid dejara la eliminatoria sentenciada.
Vinicius era la principal referencia ofensiva del Real Madrid en el partido, por no decir la única. El brasileño aparecía liberado en la banda, dejando que apareciera por el área llegando desde atrás cualquiera de los cinco centrocampistas con los que había aparecido de inicio el conjunto blanco. Y el que llegaba era, cómo no, Fede Valverde, que convirtió un hat-trick en la primera parte.
Faltaba el gol del brasileño, que pudo llegar cuando no se había cumplido la hora de partido. Vinicius provocó un penalti y tuvo en sus botas el 4-0 con el que la eliminatoria hubiera quedado prácticamente sentenciada antes de jugarse la vuelta en el Etihad. Pero falló tras una paradinha que permitió a Donnarumma redimirse y darle algo de luz a otra actuación personal de lo más negra.