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FINAL DE LA CONFERENCE LEAGUE: Rayo Vallecano – Crystal Palace

Un Rayo sin palacio

Un gol de Mateta rompe el sueño del Rayo Vallecano y le da la Conference League al Crystal Palace

Los ingleses fueron superiores ante un Rayo irreconocible

El Rayo se queda sin palacio… de rebote. Crueldad absoluta para el equipo franjirrojo, que dice adiós a su sueño europeo en la final contra el Crystal Palace. Mateta marcó al inicio de la segunda parte el único tanto de la final para volver a hacer a los suyos campeones. Lo hizo tras un rechace de Batalla y fue suficiente. La Conference League vuelve a irse a Inglaterra y, ahora, deja a todo un barrio desolado.

El sueño de todo un barrio se convertía este miércoles en el de un país. Cómo no ir con el Rayo, por favor… El fútbol de antes, el del humilde barrio madrileño, llegaba a su fin en Leipzig. El conjunto franjirrojo se jugaba el primer título de su historia, más allá de las ligas ganadas en otras categorías. «El primer equipo de Madrid», como decía el alcalde Almeida, y por qué no, de España.

Era el día del Rayo y, para ello, la sensación de este curso, Iñigo Pérez, sacaba a los mejores. Un equipo en el que Álvaro García era la gran novedad, después de superar su lesión. Le acompañaban De Frutos en la derecha e Isi en el enganche, mientras que por delante estaba Alemao, el héroe de Estrasburgo.

Los vallecanos llegaban lanzados. Un mes sin perder, nueve partidos invictos y seis victorias en ellos. Todo, después de firmar un final de temporada espectacular, certificando la permanencia a dos jornadas del final. En su segunda participación continental, un cuarto de siglo después de la primera, llegaban a la final con todo un barrio volcado. Más de 12.000 rayistas llegaban a Alemania para ver a su franja intentar conquistar Europa.

Y a pesar de lo bien que llegaba el equipo madrileño, en la primera parte se notó esa presión de estar en una final. No lo aparentaban los franjirrojos, hacían como que no existía, pero sí, ahí estaba. De hecho, se vio en la primera parte al peor Rayo posible. Un equipo sin mordiente y que no era capaz de controlar el partido. Por suerte, el Crystal Palace sacó a relucir su miedo también, aunque dejando claro quién era el favorito –y el rico– aquí.

El paso por vestuarios arrojaba un rayo de esperanza –nunca mejor dicho–. Parecía posible tras ver una versión light de este Palace. Pero no. Apareció entonces Mateta, nada más comenzar la segunda mitad, para complicar el sueño de una grada norte del Red Bull Arena que no paraba de animar. Un gol de rebote. Disparo desde fuera del área que acaba con el delantero francés rematando a placer un rechace de Batalla. A sufrir.

Se celebró como un gol –como para no hacerlo– una acción en la que el Crystal Palace mandó tres balones al palo. Yeremy Pino, ese del que se duda sobre si tiene que ir o no con España, la mandó a la madera en una falta directa, el balón rebotó directamente en el otro poste y, para colmo, Óscar Valentín trató de despejar y estuvo a punto de marcarse en propia, pero repelió el palo nuevamente. Como para no festejar.

Había comenzado el Palace arrasando, pero se recompuso el Rayo. No quedaba otra. Media hora por delante y sólo un gol de diferencia. Y lo intentaron, pero sin sacar todo su potencial. Iñigo se cargó el doble pivote de primeras. Unai y Valentín se marcharon, para dar entrada a Mendy y Pedro Díaz. Pathé pasaba al centro de un campo en el que faltaba músculo y fútbol.

Acabaría el Rayo sin Isi, Álvaro ni De Futos. Y aunque lo intentaron, fue imposible. El sueño de este equipo acabó en Leipzig. Hasta aquí llegó el Euro Rayo. A una final que nadie imaginaba. A un partido que, igualmente, será recordado siempre.