Deportes
US Open 2026

Pícnics improvisados, fútbol, reggaetón y negocios ambulantes: el atrezo del US Open

El parque que rodea el complejo del US Open, Flushing Meadows-Corona Park, es punto de encuentro de comunidades latinas

Practican deporte, realizan barbacoas, escuchan música y venden la comida que cocinan

El zumbido y el raqueteo acompañan cada viaje del tren 7. Next stop is Mets-Willets Point. La megafonía del metro anuncia el destino al que desembocan miles de aficionados, cada uno de su padre y de su madre. Los hay ataviados con camisa de inicial y otros con raqueta y muñequera. La primera dicotomía es si ir a la izquierda al Citi Field de los Mets de beisbol o a la derecha y escuchar aquello de deuce, break, set… en la Arthur Ashe del US Open, invadido por influencers en esta edición.

Cuando las puertas se abren, la marea humana se divide entre los que recorren la pasarela desde Flushing Meadows-Corona Park para ir a ver el beisbol o los que la cruzan para dirigirse al tenis. En ambas direcciones hay que pasar por el mencionado parque que rodea las instalaciones del US Open. Es un bosque con identidad propia, especialmente los domingos y si el día siguiente es festivo, como este 7 de septiembre, Día del Trabajo. Labor Day, ya saben que la fonética anglosajona lo hace todo más seductor.

Sobre sus explanadas se crean comunidades de personas, mayoritariamente latinas. Portan barbacoas transportables, neveras y mesas de pícnic. Los que hay que juegan al fútbol, o soccer, como lo llaman en Estados Unidos; otros que se pasan al voleibol y los hay quienes pasan de un deporte a otro. Todo discurre en pistas improvisadas con porterías y red portátiles, mientras a unos metros desfila y se agolpa un gentío de aficionados con entradas para la jornada tenística. La escena cobra mayor sonoridad cuando suena Daddy Yankee en un altavoz del parque.

«Aquí venimos todos los fines de semana, especialmente los domingos, haya o no haya US Open», cuenta a OKDIARIO Sebastian, padre de familia que vive en Queen’s. «Traemos la comida y nos gusta venir aquí al aire libre a disfrutar. Nos juntamos con amigos y amigos de amigos y nuestros familiares, que también vienen con otros amigos. Aquí es bienvenido todo el mundo», añade. A la izquierda, la Unisphere permanece impasible, sosteniendo sus continentes de acero sobre el agua.

Es la referencia principal del parque. A su derecha, ya en el límite del parque, se distribuyen carpas y toldos personales y transportables que cobijan las barbacoas transformadas en negocio. Pollo, carne, bebida… «Es una manera de sacar algo de dinero», describe uno de los encargados de asar la comida. «Vengo cuando hace buen tiempo, si no, es imposible», asegura. Una comunidad completa late a los pies del US Open. Ya se ha convertido en el atrezo del torneo entre tantas luces y purpurinas.