Deportes
Los dos últimos campeones de la categoría

Martín vs Márquez: duelo de campeones por el título de MotoGP 10 años después

Desde 2016 con el Rossi-Márquez no se veía a dos pilotos que ya han sido campeones luchando por el Mundial

No había un Mundial tan igualado entre dos campeones de la categoría desde el Lorenzo-Rossi de 2015

Jorge Martín avisa a Márquez: «Hemos pasado lo difícil para Aprilia, las próximas carreras las veo buenas»

El Mundial de MotoGP empieza a ser cosa de dos. Aunque Marco Bezzecchi se resiste a tirar la toalla, parece que el título de MotoGP este año es una batalla entre dos campeones: Jorge Martín y Marc Márquez. Dos puntos separan al de Cervera del madrileño, mientras que el italiano está a 46 del líder a falta de cinco carreras. 10 años después, la lucha por ganar el campeonato del mundo de motociclismo vuelve a estar entre dos pilotos que han sido campeones del mundo.

Esto no pasaba desde que Márquez y Valentino Rossi lucharan por el Mundial en 2016. Aunque aquel año Marc ganó el título en Japón, a falta de tres carreras para el final. Fue muy superior el español aquel año, ya que en las 11 primeras pruebas solo se bajó del podio en dos ocasiones. Prácticamente no tuvo rival. Para encontrar un campeonato tan igualado entre dos grandes campeones, como sucede este año, hay que irse un año más atrás, hasta el 2015.

Aquella temporada, Jorge Lorenzo se impuso al Doctor por cinco puntos. Todo se decidió en la última carrera en Valencia. El balear llegaba segundo a siete puntos de su compañero de equipo. Pero a Vale se le torció el Mundial en la carrera previa a Cheste, en el GP de Malasia, tras propinarle la famosa patada a Márquez en Sepang.

Eso le costó una sanción de tres puntos en el carné, que sumado al que ya tenía, hizo que saliera último en Valencia con su rival en la pole. Pese a que remontó hasta la cuarta posición, no le valió de nada porque Lorenzo ganó y se impuso por cinco puntos. Rossi terminó muy cabreado y acusó a Márquez de actuar como «guardaespaldas» de Lorenzo tras ser segundo a poco más de dos décimas. Ese año cambió la relación Rossi-Márquez.

Un duelo con experiencia

Diez años después de aquel duelo Márquez-Rossi y once después del Lorenzo-Rossi, MotoGP vuelve a tener a dos campeones del mundo luchando por el título. Dos pilotos con experiencia que ya saben lo que es la presión de estar luchando por un campeonato del mundo en la categoría reina. Desde entonces, siempre había uno de los dos contendientes que no conocía esa sensación de ser campeón de MotoGP.

Por eso este Mundial es diferente. Uno por la gran remontada de Marc Márquez, que estaba a 102 puntos del liderato tras el GP de Italia en Mugello. Ahora está a tan solo dos puntos de Jorge Martín, y llegó a ser líder por cuatro puntos tras la sprint de Indonesia. La batalla está al rojo vivo. Ambos pilotos se han ido de Mandalika igual que llegaron, con el de Aprilia mandando por dos en el marcador.

Dos españoles batallando 13 años después

Tanto Martín como Márquez están gestionando muy bien esa presión en las últimas carreras. Se acerca la hora de la verdad y la igualdad reina en el campeonato. En Mandalika firmaron tablas y ahora viene Japón, un trazado que se les da bien a los dos. Aquí no influye la experiencia como sí ha podido suceder otros años, ya que los dos saben lo que es ganar. Este campeonato se decidirá por pequeños detalles.

Lo curioso es que esta historia de competir contra otro español, Márquez ya la ha vivido. De hecho, la última vez que dos españoles lucharon por el título de MotoGP fue en 2013, cuando Marc le ganó a Lorenzo su primer título en la máxima categoría por cuatro puntos con Pedrosa tercero.

Ahora se enfrentan los dos últimos campeones de la categoría, el 93 en 2025 y el 89 en 2024. Uno de los dos repetirá el éxito reciente. La batalla no puede estar más igualada. Aquí entran también las estrategias de equipo. Veremos si las Aprilia ayudan a su compañero de marca o si son las Ducati las que echan una mano al nueve veces campeón del mundo. Martín vs Márquez, Márquez vs Martín: sólo puede quedar uno.