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UFC Freedom 250

Ensangrentado y sin visibilidad: así quedó el rostro de Topuria tras la pelea en la Casa Blanca

El hermano de Ilia fue quien solicitó al médico que detuviese el combate

Topuria peleó con el ojo ensangrentado desde el primer asalto

El médico recomendó detener la pelea un asalto antes de que lo hiciera

Sorpresón en la Casa Blanca: el médico detiene la pelea y Topuria pierde el cinturón de la UFC

Se acabó la imbatibilidad de Ilia Topuria. La aniquiló un Justin Gaethje inconmensurable que fue capaz de abrir el ojo de Ilia y resistir sus embestidas. Esa brecha, en el primer asalto, fue el principio del fin para el peleador hispano-georgiano. El correr de los asaltos fue reduciendo su visibilidad hasta que el médico detuvo la pelea una vez finalizado el cuarto asalto y el cinturón de peso ligero cambió de dueño. Topuria se fue del octágono con el rostro ensangrentado y con nula visibilidad en su ojo derecho.

La parada médica fue en el cuarto asalto, pero el nacimiento de la desembocadura fue en el primero, cuando Gaethje conectó un upper con el ojo de Ilia. El propio Topuria fue consciente de la magnitud de inmediato, pues su guardia pasó a cubrir más el rostro y se tocaba el ojo para ver la cantidad de sangre. Su esquina le animaba. «No te preocupes del ojo», le decían cuando finalizó el primer asalto.

Y por momentos funcionó, pues dominó el segundo asalto y pareció haber olvidado el ojo. No lo omitió Gaethje, que castigó todo lo que pudo esa zona durante el tercer asalto. El primer conato de parada médica fue ahí, después de tres asaltos. «Hay que llamar al doctor porque no ve nada», decía Aleksandre, hermano de Ilia que le hace la esquina tras el tercer asalto. «¿Puedes ver?», le preguntaba Javi Climent, su entrenador de boxeo.

«No veo casi nada», respondió Ilia, pero quería continuar. Fue revisado por el médico, que recomendó detener el combate, pero Topuria quiso seguir. La estirpe del campeón. Ilia se rehízo como pudo. Sufría lo indecible, pero seguía en pie y, mientras uno no caiga, hay pelea. Estaba dañado, pero tenía energía para lanzar golpes. Era un combate de desgaste. Y prevaleció Gaethje después de que el hermano de Topuria decidiera detener la pelea tras el cuarto asalto. Se lo dijo al médico y ahí acabó la imbatibilidad.

Topuria cede el cinturón

La circunstancia de Gaethje era a su vez su arma más peligrosa. Nunca había pasado la pantalla de campeón interino, nunca había ganado un cinturón de la UFC a sus 37 años. Estaba ante su última oportunidad y, precisamente, el hecho de no tener nada que perder es lo que le convirtió en una gran amenaza. También su currículum avalado por 15 peleas con bonus. Sinónimo de espectáculo. Esta vez necesitaba menos show y más determinación. Y lo consiguió.