Kosuke Nozaki, el millonario japonés que presumía haberse acostado con 4.000 mujeres, fue envenenado por su esposa
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La sociedad japonesa sigue muy de cerca desde el año 2018 la muerte de uno de sus empresarios más exitosos de los últimos años. Kosuke Nozaki, el millonario japonés conocido por su provocativa vida privada, falleció extrañamente el 24 de mayo de 2018, sin ningún móvil o razón aparente. En un principio, la investigación determinó que había muerto, a priori, de manera natural.
Pero conforme iba saliendo más información, los investigadores comenzaron a notar muchos datos por los que comenzaron a sospechar de la mujer de magnate, Suki Kudo, ex actriz porno, modelo y de 50 años menos que él. Fue la principal sospechosa, pero salió libre por no encontrar ninguna prueba sobre ella.
Un ‘don Juan’
La vida de Kosuke Zozaki es una de las más conocidas de Japón. El hombre formó un imperio en la industria inmobiliaria, además de contar con varias empresas de licores y otras de préstamos. Lo curioso de la vida de este millonario japonés es que en su biografía descubrió que durante su vida se había gastado más de 25 millones de dólares en cortejar a más de 4.000 mujeres.
El libro se convirtió en un best seller en 2016, «la razón por la que gano dinero es para salir con mujeres atractivas», explicaba en el libro. Es por eso que en el año 2018, tres meses antes de aparecer muerto, se dedicó a cautivar a su esposa.
El multimillonario japonés y Kudo se conocieron en el aeropuerto, desde ahí, no dejaron de quedar en las siguientes semanas. Pronto se casaron, pero en dos meses, la relación estaba ya muerta.
El ‘don Juan’ había presentado los papeles del divorcio a su reciente esposa porque no había querido mudarse a su enorme propiedad de Tanabe, y había preferido quedarse sola en Tokio en un apartamento que el empresario le había comprado y con asignación de 10.000 dólares al mes que le daba.
Envenenado
Cuando el 24 de mayo, el multimillonario japonés apareció muerto, a las pocas semanas, su mujer se nombró unilateralmente como única presidenta de la compañía de su marido, y se realizó transferencias por valor de 300.000 dólares a su cuenta.
Hace unas semanas, tres años después, la policía detuvo a la joven como sospechosa de haber envenenado a su marido. En él encontraron una concentración aguda de estimulantes.
Según revelan los medios japoneses, la policía llevaba tiempo siguiendo los pasos de la difunta, descubrieron que semanas antes del asesinato había estado buscando drogas por Internet, y que pretendía salir del país para instalarse en Dubái. Antes de que lo hiciera, la policía actuó y ahora la acusan de asesinato.
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