Juan Bengoechea, piloto de Eurofighter sobre su profesión: «Es complicado saber que hay alguna persona que está muy preocupada por ti”
Para un piloto de combate, es importante tanto la preparación física como la preparación mental
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El comandante y piloto de Eurofighter, Juan Bengoechea, detalló en una entrevista para la revista Men’s Health España cómo se prepara tanto física como mentalmente para afrontar su día a día en uno de los aviones de combate más avanzados del mundo.
Como piloto de combate, tiene que prepararse mentalmente para situaciones que una persona no espera vivir nunca, sabiendo que su vida puede estar en juego. Su familia le apoya en este proceso, pero también es consciente de su profesión. «Es complicado saber que hay alguna persona que está muy preocupada por ti, pero es que al final es tu profesión», afirmó el piloto español.
La preparación como piloto de combate
La preparación física para realizar su desempeño pasa por entrenamiento de fuerza e hipertrofia entre 5 y 6 días a la semana. La masa muscular ayuda a retener la sangre superior del cuerpo y evitar la pérdida de la conciencia bajo las fuerzas G extremas. Debe mantener porcentajes de grasas saludables que se consiguen gracias a una dieta alta en proteínas, con carbohidratos y glucosa medida.
Su salud mental y entorno se convierten en un factor igual o más fundamental que los factores físicos. Los pilotos deben ser capaces de gestionar el estrés del grupo mediante conversaciones anteriores y posteriores a los vuelos donde comentan cualquier contingencia técnica o factor emocional como el cansancio y el agotamiento.
La vida de como piloto
Bengoehcea contaba en su entrevista el duro proceso de selección que tuvo que pasar para ser seleccionado como piloto, donde se presentaron más de 3.200 aspirantes para 60 plazas. Tras este proceso, solo 12 se convirtieron en pilotos de caza.
En la propia entrevista, Bengoechea confiesa que cuenta con un psicólogo que le ayuda a mantener el equilibrio mental óptimo en una profesión tan exigente. Al venir de familia de pilotos, sus conversaciones familiares se centran más en el apoyo emocional y estados mentales que en el tecnicismo de aviones.
La posibilidad de enfrentarse a un combate real le ronda la cabeza a menudo. El piloto reconoce que es difícil no pensar en algo que pasa en su profesión: «Creo que nadie puede decir que se dedique a lo mío que no se haya visualizado en una situación así».
«Creo que la mejor manera que puedo hacer es prepararme. Estar preparado siempre, ya sea mentalmente y profesionalmente, porque si esto llega y no he hecho ese trabajo antes, seguramente voy tarde ya», declaró en la revista. El piloto español cree y confía en su preparación constante para el momento de entrar en el combate.