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Los hipopótamos de Pablo Escobar han invadido Colombia y la solución suena cruel, pero está avalada: eutanasia para 80 animales

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

La solución suena cruel, pero los hipopótamos de Pablo Escobar han invadido Colombia de tal forma que la única forma de conseguir evitar un desastre es esta. Teniendo en cuenta que el hipopótamo es el tercer animal más grande del planeta, estos hipopótamos que fueron traídos de África a un lugar que no les corresponde como simple capricho de un millonario, se han convertido en un problema para esta zona del mundo.

No es recomendable realizar este tipo de compras de animales, de hecho, hoy en día estaría totalmente prohibido. No importaría el dinero que se pagase o el que fuera un capricho más de un excéntrico que acabaría provocando una auténtica catástrofe que puede acabar siendo lo que marque una solución radical. Este cambio que obligan a hacer los expertos es algo que puede afectarnos de lleno. En estos días en los que realmente cada elemento puede ser esencial. Es hora de conocer este tipo de problema que ha conmocionado a todo el mundo y tiene a un Pablo Escobar como gran protagonista de un desastre sin precedentes en Colombia y en el mundo.

Han invadido Colombia los hipopótamos de Pablo Escobar

Pablo Escobar se ha convertido en todo un personaje histórico, digno de series y de un capítulo propio en la historia natural de Colombia. Con dinero para conseguir aquello que su imaginación fuera capaz de crear, no dudo en cumplir un sueño que muchos tienen, pero pocos se atreven a poner en práctica.

Disfrutar de su propio zoo en casa, una pasión por los animales o un anhelo por tener lo que nadie más ha conseguido tener en su propia casa. Sin duda alguna, estamos ante una serie de peculiaridades que pueden acabar siendo las que nos afectarán de lleno, en estos días en los que quizás deberemos tener en cuenta ciertos elementos que van de la mano de una naturaleza que nos pide a gritos un control importante.

Un control que se ha convertido en la antesala de algo más, de un giro radical que podría acabar siendo el que nos dará alguna que otra sorpresa del todo inesperada. Es hora de conocer lo que puede pasar en breve con unos animales que han acabado siendo un problema importante para una zona de Colombia, afectada por los pasos de este hombre.

Esta es la solución a los hipopótamos que acaba con 80 ejemplares

Si nada lo impide, Colombia tendrá 1.000 hipopótamos en unas décadas, una cantidad enorme de un animal que puede acabar con todo lo que le rodea, siendo uno de los más grandes y que más alimentos necesita. No es fácil de mantener, tampoco de hacer encajar en un entorno que no es el suyo.

La Universidad Externado de Colombia nos pone en situación ante un debate jurídico y ambiental entorno a estos animales: «Pablo Escobar, quien había dado la orden de traer a los hipopótamos con el sueño de tenerlos como mascota, recibió a los cuatro ejemplares en su hacienda ubicada cerca de la ciudad de Medellín. A la hembra mayor la llamó Magnolia; a la menor, Gloría y a la del medio, Pancha. Al macho le asignó el nombre de Manolo. Los ubicó en una jaula amplía con comida y agua, pero sin libertad. Durante años, Magnolia, Gloría, Pancha y Manolo fueron objeto de exhibición ante otros humanos que los veían cómo una especie doméstica y fascinante. Incluso, los niños encantados trataban de tomarse fotos junto a la jaula para llevarse un recuerdo».

Siguiendo con la misma explicación: «El 2 de diciembre de 1993, Pablo Escobar murió y sus propiedades quedaron abandonadas. Guiados por la necesidad de sobrevivir, los hipopótamos escaparon y llegaron a la cuenca media del Río Magdalena. Este lugar era hermoso: un río en medio, árboles a su alrededor, clima cálido y diversidad de fauna y flora nativa. Lo primero que hizo Magnolia, al ver ese maravilloso lugar, fue acercarse para tomar un poco de agua. Pero, al poner un pie junto a la orilla aplastó una madriguera y mató a todas las nutrías que se encontraban dentro de ella. Desde ahí empezó la destrucción de uno de los ecosistemas más ricos del mundo y el desplazamiento de sus especies nativas. Con abundancia de agua, alimento y sin depredadores competitivos, los hipopótamos decidieron asentarse allí y en cuestión de pocos dias Manolo dejó embarazadas a Magnolia, Pancha y Gloría. De esta forma, en menos de ocho meses pasaron a ser una manada de siete y su proliferación siguió aumentando de manera exponencial».

Lo que ha provocado este capricho ha acabado en desastre ecológico: «¡Los hipopótamos pasaron a ser ochenta! Todo el día duermen, hacen sus necesidades y comen, cada uno aproximadamente 150 libras de pasto y hojas al día. Esto ha conllevado, por un lado, a que se destruya el hábitat y los demás animales autóctonos han quedado sin un  lugar seguro ni comida, algunos han muerto y otros han tenido que desplazarse a nuevos lugares. Por otro lado, la acumulación de materia orgánica en el agua ha producido la disminución de oxígeno y la muerte de peces, manatíes, nutrías e incluso flora silvestre. Ahora, los hipopótamos se desplazan hacia el Norte de Colombia. Parte del ecosistema se destruyó y los esfuerzos por detenerlos han sido prácticamente nulos».