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Congelar bolas de papel de aluminio: para qué sirven y por qué se recomienda

La escarcha en el congelador es algo que siempre se recomienda evitar pero lo cierto es que siempre acaba apareciendo tarde o temprano. Primero vemos que se forma una capa fina, casi imperceptible de hielo, pero con el paso de los días puede terminar cubriendo parte de las paredes, pegándose a los cajones e incluso nos acaba quitando espacio para guardar comida. Y cuando llega ese punto, no queda otra que ponerse a descongelar y limpiar. Y precisamente para hacer esa tarea algo más sencilla se ha empezado a compartir un truco casero que utiliza papel de aluminio y que, por extraño que parezca, tiene cierta lógica y por tanto, acaba siendo de lo más eficaz.

Lo que se hace con este truco es formar varias bolas pequeñas de papel de aluminio y dejarlas dentro del congelador o colocar una lámina de aluminio en alguna zona donde suele acumularse hielo. No va a evitar que la escarcha aparezca, porque el problema viene de la humedad que entra cada vez que abrimos la puerta o de un cierre que no ajusta bien, pero sí puede ayudar a que después resulte más fácil retirar parte del hielo. Al final, el aluminio funciona más como apoyo a la hora de limpiar que como una solución para que el congelador deje de escarcharse.

Congelar bolas de papel de aluminio: para qué sirven y por qué se recomienda

La idea es bastante simple. Se hacen varias bolas pequeñas de papel de aluminio y se colocan en las zonas donde suele aparecer más escarcha. Otra opción que también se ha difundido consiste en cubrir con una lámina de aluminio la base de algún compartimento, siempre que no tape salidas de aire, ventiladores o desagües. De este modo, si el hielo aparece encima del papel, podemos retirarlo junto con la lámina una vez descongelado el aparato.

Eso sí, no debemos pensar que el aluminio hace que el hielo deje de formarse. De hecho, las explicaciones que aseguran que actúa como aislante no las podemos tomar como algo real al 100%, ya que el aluminio conduce muy bien la temperatura. El beneficio, si lo hay, es más práctico que otra cosa: tener una superficie que podamos retirar cuando llegue el momento de limpiar. En el caso de las bolas, aunque su efecto es menos claro y no existen pruebas sólidas que demuestren que reduzcan por sí mismas la aparición de escarcha sí que mucha gente explica en redes que a ellos el truco les ha funcionado de modo que con lo básico que resulta, son muchos los que no dudan a la hora de probarlo.

Cómo colocar el papel de aluminio en el congelador

Antes de probar el truco, el congelador tiene que estar limpio y sin placas grandes de hielo. Si ya se ha formado una capa considerable de escarcha, lo primero será descongelarlo y secarlo bien. A partir de ahí, podemos hacer unas cuantas bolas pequeñas de papel de aluminio y dejarlas en las esquinas o en aquellas zonas donde no molesten al abrir y cerrar los cajones. También se puede colocar una lámina sobre la base de uno de los compartimentos, pero sin tapar rejillas, conductos o salidas de aire. No hace falta cubrir todo el interior, ni mucho menos. La idea es utilizar el aluminio sólo en algunas zonas para que, si el hielo termina formándose encima, resulte más sencillo retirarlo después.

Y si el papel queda pegado por la escarcha, nada de tirar con fuerza. En ese caso será mejor esperar a que el hielo se ablande. Tampoco conviene recurrir a cuchillos, destornilladores o cualquier objeto puntiagudo, porque un mal movimiento puede acabar dañando el interior del congelador.

De dónde sale realmente la escarcha

El papel de aluminio puede ayudar con la limpieza, pero no es el responsable de que aparezca más o menos hielo. La escarcha se forma por la humedad que entra en el congelador y acaba congelándose sobre las superficies más frías. Una de las causas más habituales es abrir la puerta demasiadas veces o dejarla abierta más tiempo del necesario. También puede influir una goma deteriorada, un cierre que no ajusta bien o guardar comida todavía caliente. Incluso los recipientes mal cerrados pueden aportar humedad al interior y favorecer que el hielo vaya creciendo poco a poco.

Por eso, si la escarcha aparece con frecuencia, merece la pena revisar primero esos puntos. Un congelador que cierra bien y en el que no entra constantemente aire caliente suele acumular menos hielo que uno con problemas de sellado. Whirlpool aconseja descongelar el aparato cuando la capa alcanza alrededor de seis milímetros y recuerda que no deben utilizarse cuchillos ni fuentes de calor, como secadores, para acelerar el proceso. Si el hielo vuelve una y otra vez, las bolas de aluminio pueden facilitar parte de la limpieza, pero no van a solucionar la causa.